La reducción de la jornada laboral a 40 horas fue aprobada por unanimidad en el Senado, marcando uno de los cambios más relevantes al artículo 123 constitucional en materia de derechos laborales

A pesar de la aprobación, la oposición critica la falta de un mandato claro sobre dos días de descanso semanales para los trabajadores.
El Senado de la República aprobó este 11 de febrero de 2026 la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, como parte de una reforma constitucional al artículo 123. La iniciativa fue avalada por unanimidad, con 121 votos a favor, en lo general y en los artículos no reservados del dictamen.
La discusión continúa en el pleno debido a que aún están pendientes los artículos reservados, por lo que falta la votación en lo particular para concluir el proceso legislativo en la Cámara Alta.
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La modificación constitucional plantea que la jornada laboral de 40 horas se implemente de manera gradual hasta el año 2030. Además, la reforma contempla un ajuste en el esquema de horas extra, que pasarán de nueve a 12 horas semanales, con pago doble, salvo en el caso de menores de edad, para quienes se mantiene la restricción.
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Aunque los partidos de oposición votaron a favor de la reducción de la jornada laboral, expresaron diversas críticas durante la discusión. Legisladores señalaron que la reforma no garantiza explícitamente dos días de descanso, una demanda histórica de trabajadores y sindicatos.
El coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, cuestionó si un solo día de descanso es suficiente para que las personas trabajadoras puedan atender responsabilidades familiares, realizar tareas domésticas y recuperar su bienestar físico y mental.

Por su parte, Marko Cortés, senador del PAN, calificó la reforma como una “justicia a medias”, al considerar excesivo el plazo para alcanzar las 40 horas laborales hasta 2030. También criticó que no se incluyan incentivos fiscales para las empresas, que podrían verse obligadas a contratar más personal para cumplir con la nueva jornada.
Desde el PRI, la senadora Carolina Viggiano señaló que centrales obreras han advertido riesgos, como abusos en las jornadas laborales y cargas fiscales adicionales, además de cuestionar el aumento de horas extra permitidas.
El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Óscar Cantón Zetina, defendió la gradualidad de la reforma y rechazó los señalamientos sobre falta de diálogo. Aseguró que se realizaron 40 reuniones con distintos sectores, incluidos sindicatos y representantes empresariales.
El legislador también acusó a la oposición de mantener un discurso que calificó como “aceptablemente mediocre”, al recordar que durante administraciones anteriores no se impulsaron mejoras sustanciales para la clase trabajadora, como el aumento al salario mínimo.
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