Hay personas que se marchan sin decir adiós o mejor dicho no alcanzan a despedirse de todos

Hay personas que se marchan sin decir adiós o mejor dicho no alcanzan a despedirse de todos.
La partida de mi amigo León Mejía Ortiz me deja una profunda consternación. Al reflexionar sobre su brillante desarrollo académico, no puedo evitar pensar en la mecánica de los planetas y la vida. Quienes compartieron con él una cercanía extrema, tal vez lo naturalizaron y no vieron el mérito fuera de lo común en su día a día. Por el contrario, quienes habitaron órbitas demasiado lejanas, jamás llegaron a conocer sus aportaciones. Pero existimos quienes nos mantuvimos en la distancia justa; una zona habitable desde la cual pudimos admirar su luz. Así como el sol genera vida a lo largo de las eras en el momento y lugar indicados, esa cercanía exacta nos permite hoy hacer florecer su recuerdo una y otra vez.
He intitulado este artículo así, porque León poseía esa magia del presagio, su última demostración pública la hizo en su centro de trabajo, cuando, a la euforia del mundial, sus compañeros lo invitaron a participar en una quiniela en el juego de México contra Inglaterra. Y a pesar de que no le gustaba el futbol por la carga enajenante que le inyecta la FIFA, se animó a participar. ¡Acertando también en el marcador!
En el ámbito político sus augurios no eran prometedores para un sistema lleno de opacidades…
Antes de ponderar la imagen académica de León, permítanme argumentar sobre el actuar de los Niños Héroes de Chapultepec, que en 1847 defendieron la patria, perdieron la vida y no lograron evitar que el enemigo se apoderara de gran parte del territorio… ¡El mérito de estos héroes radica precisamente en su intento, aunque fallido, pusieron todo su ímpetu!
Algo análogo ocurrió con León, al llegar como director a la escuela Normal Rural Luis Villarreal de El Mexe, tan es así que fue el parteaguas de una escuela de gran excelencia y que fue menguando y atenuando su brillantez.
Su pretensión fallida, querer sacar del rezago y letargo académico en que se encontraba la institución. Forjar profesionistas de excelencia, su pecado ante los alumnos de esa época; evitarles permanecer en una zona de confort donde privaba la ociosidad y elevar así su nivel académico. ¡Que los alumnos —estudiantes— se dedicaran precisamente a estudiar!
Su plan fracasó y, aunque contaba con el respaldo de las autoridades educativas y gubernamentales, ya no pudo desarrollarse a plenitud por el cambio de sede, por las cargas políticas y otros factores más.
Hoy la otrora insigne escuela normal sigue opaca, donde fuerzas exteriores tienen injerencia para manipular al comité estudiantil y ser un bastión de la CNTE, que, ante su escaza membresía política, de 60 mil agremiados al SNTE aquí en el estado, acudieron unos cien participantes en la marcha más reciente.
La escuela normal rural Luis Villarreal de El Mexe no ha cumplido las expectativas para lo que se reabrió; incluso no tiene la demanda que en otro tiempo tuvo, en la región no es ya reconocida como lo fue y eso se debe a las prácticas caducas que la costumbre o la influencia de sus egresados, más por nostalgia que por objetividad, siguen imperando en su interior.
Las manifestaciones, bloqueos y tomas de casetas tienen cansada a la sociedad; el ausentismo de las aulas para esas movilizaciones no se justifica, ya que sus demandas carecen de sustento y no resultan atractivas para los jóvenes que prefieren las aulas universitarias y otras opciones para su formación antes que El Mexe, pues ya no forma alumnos para las comunidades rurales ni tienen ya la vocación de servicio como antes, cuando egresaban de esa escuela centenaria…
Esa noble institución ha sido entregada a la CNTE. Así se mostró el pasado 22 de julio en su ceremonia de graduación, en la que estuvieron presentes los secretarios generales de las secciones sindicales de Oaxaca, Chiapas, Novena de Ciudad de México y otras entidades más.
Hay personajes que no solo vivieron los cuatro años bajo el cobijo de su internado, sino que han vivido de El Mexe desde su ingreso como alumnos hasta la actualidad. En fin…
Hace muchos años… aquí en Hidalgo y en el Valle de México murieron dos profesores. Uno se llamó Odón Zaragoza Ruiz y el otro Misael Núñez Acosta. Ambos idealistas, uno a favor del SNTE y el otro de la CNTE. Se han honrado su memoria, algunas escuelas llevan sus nombres, espero que cuando menos un aula, auditorio o biblioteca lleve el nombre mi amigo León…
DICE RACHY: ¿Qué es rebeldía? dices mientras clavas tu recuerdo cual vudú…
¿Qué es rebeldía? ¿Y tú me lo preguntas?
Rebeldía… eres tú. —parodia tomada de Bécquer—.
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