fbpx
Politic's

Nueva imagen para una nueva era

La prioridad del equipo del gobernador electo debe ser definir la identidad corporativa del Gobierno


No cabe duda que la pasada jornada electoral ha marcado un parteaguas en la vida política y social de nuestro querido Hidalgo. Una vez elegido gobernador, ha dado comienzo la transición a un nuevo orden, si no constitucional, cuando menos ideológico.

La gran empresa que es el Gobierno del Estado se reorganiza para (de nuevo) intentar cumplir su objetivo utópico: garantizar seguridad, prosperidad y bienestar para todos los hidalguenses. Es un “volver a empezar” en todos los sentidos, y para esto, hace falta darle a la administración pública estatal una nueva identidad corporativa.

Cada nueva administración impone su logotipo, el cual, casi siempre incluye un elemento gráfico que hace referencia al titular del Ejecutivo (la inicial de su apellido, por ejemplo). Sin embargo, la identidad corporativa va mucho más allá del logo, incluso más allá de la figura gubernamental.

La identidad corporativa, dice Joan Costa, es un “sistema de comunicación que se incorpora a la estrategia global de la empresa, y se extiende y está presente en todas sus manifestaciones, producciones, propiedades y actuaciones”.

¿Cómo se construye este sistema? Según Luiza Pérez, a través de “varios elementos gráficos y visuales responsables de crear una atmósfera sobre quién es la empresa, cuáles son sus valores, e incluso, cómo se ve el mundo y la sociedad desde su perspectiva”.

La prioridad del equipo del gobernador electo debe ser definir la identidad corporativa del Gobierno, porque es a partir de estos elementos que la ciudadanía comienza a identificarse con la nueva administración, recupera la confianza, y entonces, se abren las puertas de la gobernabilidad. Me encanta el ejemplo de Chicago, ciudad norteamericana que, a través un de city branding, unificó a todos los departamentos oficiales de la ciudad con un elemento: la estrella.

La agencia Ogilvy, encargada del proyecto, no solo logró que se sintiera identificada la gran diversidad de personas que viven en la ciudad, sino que convirtió la marca en una herramienta de participación ciudadana al liberar las fuentes de la marca vía Google Fonts. Eso sin mencionar que el municipio se va a ahorrar entre 5 y 10 millones de dólares por el simple hecho de unificar su imagen.

En México, varios estados han entendido ya la importancia de la identidad corporativa; ejemplo de ello es Nuevo León, estado que modernizó su escudo y tomó de él elementos flexibles que incorporó a sus dependencias, y de paso, los imprimió en gorras, sudaderas y playeras.

Pero claro, los valores que promueve la imagen de gobierno deben ser puestos en práctica. Si la identidad de un gobierno es la honestidad, el combate a la corrupción, la transparencia, la inclusión, etc… pero las acciones de sus funcionarios son contradictorias, pasarán seis años más y nada habrá cambiado.

Pero si las acciones concuerdan con esta identidad, hace falta comunicarlo hacia la ciudadanía con una estrategia integral de branding. Para esto hace falta dejarse ayudar por los expertos. De lo contrario, será muy difícil involucrar a los ciudadanos en la toma de decisiones.

Por Óscar Zamudio

Noticias relacionadas

Back to top button