¡Comienza el mes más delicioso! Descubre los antojitos patrios de Hidalgo
Está comenzando uno de los meses más sabrosos para los mexicanos, pues las fiestas patrias vienen acompañadas de platillos de la cocina tradicional. En este contexto, Hidalgo ofrece una amplia gama de opciones para consentir al paladar, y aquí te compartimos algunos de ellos.
Uno de los platillos más representativos de Pachuca y Actopan son las deliciosas chalupas, que se pueden encontrar en muchos negocios de antojitos y se preparan de diversas formas.
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Otro clásico mexicano es el mole rojo, que en municipios como Acaxochitlán tiene sus propias variantes, en las que el chocolate suele ser un ingrediente central.

Entre los antojitos mexicanos no pueden faltar las tradicionales quesadillas (con o sin queso). En Mineral del Monte, por ejemplo, se presentan en una versión gigante de 30 centímetros de largo, conocidas como machetes, con los más diversos rellenos.

En la Huasteca hidalguense, destacan los bocoles y las enchiladas. Los bocoles se preparan con queso, chile y frijoles, cocidos en el comal, mientras que las enchiladas se sirven con diferentes tipos de salsas, desde la de tomate sin picante hasta las de chile muy picante, acompañadas siempre de ensalada, frijoles y cecina.

¿Cuál es tu platillo preferido?
Sara Elizondo | Pachuca
Desde la época prehispánica y hasta la actualidad, en Hidalgo los insectos han formado parte de la gastronomía: gusanos de maguey, escamoles, chapulines, xamues y muchos más son el ingrediente base para deliciosos platillos.
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De acuerdo con entomólogos del Instituto de Biología de la UNAM, los pequeños invertebrados son una gran fuente de proteína, pues proveen más del doble que alimentos como el pollo, el huevo, la carne de res, el frijol y las lentejas.
Además de ser un ingrediente exótico, los insectos proporcionan una experiencia de sabor y revelan las costumbres, el aprovechamiento de los recursos locales y estilo de vida de cada región. He aquí cuatro platillos que, cuando visites Hidalgo, no te puedes perder.

Su nombre proviene del náhuatl: Azcatl, que significa hormiga, y mol, que significa guiso.
Este ingrediente se trata ni más ni menos que del huevecillo de las hormigas, los cuales son extraídos directamente desde los nidos; su temporada es entre marzo y abril, de ahí que sea una opción para suplir a las carnes durante Semana Santa.
La preparación más recurrida es la de escamoles a la mantequilla, se prepara con cebolla, ajo, chile serrano y epazote; se acompañan con tortillas recién hechas y una salsa de chinicuiles.
Aunque muchos los generalizan, los gusanos de maguey y los chinicuiles no son lo mismo; los primeros sonde color blanco y los segundos, de color rojo y de menor tamaño.
Ambos tienen un sabor peculiar y se cocinan de la misma manera: se fríen primero los gusanos, ya que se empiezan a dorar, se le agrega cebolla fileteada, chile en rajas, epazote picado y la sal al gusto. Se acompañan con tortillas recién hechas, salsa y un jarro de pulque.
El chinicuil también se hace en salsa, impregnando al platillo ese color rojo-rosáceo que le caracteriza. Por su parte, el gusano de maguey se usa en bebidas artesanales; si no, echa un ojo al fondo de las botellas.
Los xamues son pequeños insectos que se encuentran en las ramas del mezquite; también son conocidos como tantarria, cocopaches o chinche de mezquite.
Para ser consumidos, estos insectos deben de tener entre tres y cuatro semanas de vida, pues después su sabor se vuelve agrio; la temporada de xamues de junio a septiembre.
Se comen asados; también se guisan con nopales en escabeche, fritos o en salsa, preparada con chile cascabel, ajo y sal.
Es uno de los insectos más consumidos en Hidalgo y el país, son sanos y fáciles de conseguir, suelen comerse como botana, con sal y limón.
Su modo de preparación es fácil, se cocinan en agua caliente, con el fin que se limpien, luego se dejan secar al sol para proceder a dorarlos o cocinarlos en el comal.
Son la materia prima de platillos elaborados, como salsa, gorditas, en tacos, con nopales, y hasta en croquetas, como la receta del chef Aquiles.