Aunque los consejeros del Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) vigentes fueron elegidos bajo convocatoria específica del INE, junto con los consejeros de otras entidades federativas, como lo mandata la ley, lo cierto es que los seleccionados para Hidalgo se han ido sacudiendo, poco a poco, el estigma de ser “lenchistas”, es decir, de deberle su lugar al grupo de Lorenzo Córdova Vianello, quien controló durante más de 15 años este instituto autónomo, primero como IFE y después cuando se convirtió en INE, como se conoce actualmente.

Aunque los consejeros del Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) vigentes fueron elegidos bajo convocatoria específica del INE, junto con los consejeros de otras entidades federativas, como lo mandata la ley, lo cierto es que los seleccionados para Hidalgo se han ido sacudiendo, poco a poco, el estigma de ser “lenchistas”, es decir, de deberle su lugar al grupo de Lorenzo Córdova Vianello, quien controló durante más de 15 años este instituto autónomo, primero como IFE y después cuando se convirtió en INE, como se conoce actualmente.
Tanto la presidenta, María Magdalena González Escalona, como el resto de los consejeros se han ubicado perfectamente en su papel de neutrales, sin equipo, como verdaderos árbitros, de los que no son vendidos, pues sus determinaciones en los últimos procesos electorales se han caracterizado por su profesionalismo, imparcialidad, ecuánimes y justas resoluciones, donde todos salimos ganando: los partidos políticos y los miles de votantes. Pequeños gazapos han cometido, nada relevante.
Con un tono de integridad se perciben las actitudes que asumirán los consejeros en los comicios especiales para elegir ayuntamiento en Cuautepec de Hinojosa, en diciembre próximo, así como en las elecciones de 2025 para elegir a los magistrados y jueces del Poder Judicial de Hidalgo, donde hace falta mostrar que somos fieles seguidores de la honestidad y respeto al pueblo, al momento de elegir estos personajes indispensables.
Atrás quedaron, según se observa, desencuentros internos de los propios consejeros como los ventilados hace meses donde los aguijonazos dirigidos en contra de la presidenta consejera, María Magdalena González Escalona, no hicieron daño alguno, pues estos embates fueron resistidos por la fortaleza de las estructuras del IEEH, el prestigio acumulado de varias elecciones con buenas cuentas, pero sobre todo por la tranquilidad y madurez que ha mostrado su presidenta en turno.
Todo parte de responsabilizar a su presidenta, Magda, como le dicen sus amigos, de hechos negativos que suceden en el interior del IEEH y hasta del impacto hacia afuera; es así que se han marcado diferencias en criterios profesionales, al grado que las críticas parecían salirse de control. Fueron puros amagos, por suerte.
Resulta que, en el IEEH, de todo el pliego de denuncias transitan diversas acusaciones en temas que son medianamente serios hasta los que son insulsos, vacíos y frívolos, todos ellos seguidos puntualmente por la mayoría de los medios de comunicación, porque seguramente veían ahí la nota, con poca reflexión, pero todo se vale.
Se registraron acusaciones formales ante el Tribunal Estatal Electoral de Hidalgo, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y la Sala Regional correspondiente. Todas firmadas.
La mayoría de acusaciones fueron desechadas por distintas causas y por infundadas, inoperantes y extemporáneas. Solo una ha sido admitida, y tiene que ver con que se comparta información amplia de lo solicitado por los consejeros demandantes.
No se sabe bien a bien qué intentaron conseguir estos consejeros, pues sus amagos de incidir de más en las decisiones del organismo autónomo fracasaron, lo único que han conseguido, a medias, es un coscorrón de alerta al organismo (IEEH), pues las fortalezas acumuladas han mantenido la estabilidad interior.
Para tranquilidad de todos, los consejeros del Instituto Estatal Electoral de Hidalgo trabajan en un ambiente de armonía, quizá mínima, en el interior del organismo, pero es suficiente para garantizar buenos resultados en lo inmediato.
Sobre el futuro, se asoman buenos augurios para este instituto, quienes esperan también cuál será su derrotero, que dependerá de las decisiones presidenciales. El IEEH camina, pero podría caminar mejor.