Crónica Gráfica de Pachuca: La Parroquia de la Asunción
Aunque la evangelización de la comarca inició hacia 1528, a través de misiones itinerantes a cargo de los frailes franciscanos de Tepeapulco y Tulancingo, fue el clero secular el encargado de los servicios espirituales de este paraje dedicado por entero a las labores agrícolas, al menos hasta el descubrimiento de las primeras minas, alrededor de 1552
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Aunque la evangelización de la comarca inició hacia 1528, a través de misiones itinerantes a cargo de los frailes franciscanos de Tepeapulco y Tulancingo, fue el clero secular el encargado de los servicios espirituales de este paraje dedicado por entero a las labores agrícolas, al menos hasta el descubrimiento de las primeras minas, alrededor de 1552. Un año después, en 1553, se levanta en los terrenos del antiguo Real de Tlahuelilpan —hoy centro histórico de Pachuca—, un paupérrimo templo dedicado a la Virgen de Asunción a los cielos, construido por manos indígenas, de una sola nave, con paredes de “adobe, techo de tejamanil” y torre de cal y canto.
Templo de la asunción, Pachuca Hidalgo
Aquella construcción primitiva se vino abajo en septiembre de 1647 debido al reblandecimiento de sus paredes. Pero de inmediato se inició la fábrica de un nuevo y más amplio templo, bendecido 72 años más tarde, en agosto de 1719, que no es otro que el que conocemos actualmente. Muchas transformaciones se han realizado a la nave eclesial, entre ellas la sustitución del retablo barroco con el que se inauguró, para dar paso a un altar neoclásico que contagió durante el siglo XIX a toda la nave.
Hace 70 años, el 22 de marzo de 1954, así lucía el atrio de la parroquia de la Asunción tras la celebración un día antes del natalicio del Benemérito Juárez. Obsérvese detrás, en el cerro de La Magdalena, las letras en cal que revelaban la adhesión de Hidalgo al entonces presidente de México Adolfo Ruiz Cortines. Asimismo, puede observarse la torre de su campanario trunca, pues la original de tres plantas fue demolida por su estado ruinoso. Sin duda, el estilo herreriano de su fachada, de condición sencilla, revela el espíritu de sus constructores, más preocupados por la ornamentación interior que por la exterior.
Pachuca Hidalgo
A principios del siglo XX, así lucía el interior de la Parroquia de la Asunción, una enorme nave de crucero central, cuyo altar mayor, profusamente iluminado por un gran tragaluz colocado en la bóveda del presbiterio, permite ver la serie de tres hileras de columnas apareadas, todas de capitel corintio y fuste toscano, que enmarcan la escultura de la Virgen María, suspendida sobre una especie de nubes aludiendo a su ascensión a los cielos —la que aún se conserva—. Debajo de la cual se observa un gran nicho central donde solía exhibirse el santísimo, una hostia consagrada colocada dentro de una custodia o ostensorio dorado de gran tamaño.