De cantina en cantina, de la Fundación Arturo Herrera Cabañas, llegó al Pueblo Mágico, en donde recorrió antiquísimas cantinas que fueron parte importante de la historia minera

De cantina en cantina llegó a Mineral del Monte, de la mano de los integrantes de la Fundación Arturo Herrera Cabañas
De cantina en cantina llegó a Mineral del Monte, de la mano de los integrantes de la Fundación Arturo Herrera Cabañas (FAHC) para recorrer lugares antiquísimos y entrañables del primer pueblito que encontramos en la subida al Corredor de la Montaña.
Esta actividad se ha vuelto emblema y tradición de los festejos de aniversario de la fundación que, en este 2025, cumple 31 años de promover la cultura, las tradiciones, el conocimiento y el arraigo por Hidalgo.
Te puede interesar: ¿Ya sabes a dónde llevar a tus peques? Mira lo que habrá en Pachuca por el Día de las Infancias
En esta ocasión, los guías fueron Ivón Vargas, Daniel Fragoso y Marco Díaz, quien compartió que en el pueblo minero, los trabajadores acudían a las cantinas como toda una tradición y, especialmente, a consumir el pulque natural, incluso, antes de comenzar su jornada laboral, pues además del gusto por la bebida, se considera que ofrece mucha energía, tanto que se dice que es como una comida completa.

Detalló que, además, la predilección por la llamada Bebida de los Dioses era también por accesible y económica.
Fue así que durante el siglo XIX, el pulque era el elemento estrella de las cantinas, pero para 1920 se comenzó a vender la cerveza, que generaba una gran economía en estos espacios de reunión.

El recorrido De cantina en cantina, en esta ocasión no solamente se dedicó a ir directamente a los lugares de venta de bebidas espirituosas, sino también a conocer algunos lugares de Real del Monte, como la famosa Casa Grande, con techos altos, muros gruesos y puertas dobles, que perteneció al empresario Pedro Romero de Terreros, el hombre al que pertenecían todas las minas de la región en su época de auge.
Marco nos habló de las diferentes construcciones del pueblo en donde sobresalían los techos hacia afuera para generar pasillos en las calles que conectan las diferentes zonas del Real. Además, destacó, originalmente todas las casas tenían chimenea sin importar el tamaño.

En el camino visitamos los lavaderos públicos de San Ignacio que contaban con una gran tina y eran, dice Marco, el FaceBook de su tiempo.
Fue así como también pasamos por fuera de las cantinas La Solferina, que ya no está en funciones, y La Azteca, para después llegar a la miscelánea y bar Las Playas, donde nos recibió el señor Rey David Castillo Fuentes, quien nos compartió que este lugar comenzó funciones como tal en 1910, cuando su abuelo Vicente Castillo compró la finca elaborada con piedra y adobe, tiene una historia de 450 años.

Tradicionalmente, la venta de pulque era fundamental para la explotación minera y con los años ha cambiado la venta de bebidas.
Te puede interesar: Así es la aventura que mezcla cascadas y bordados en Acaxochitlán
Castillo Fuentes considera que las cantinas en Real del Monte tienen un valor histórico, cultural y social, y deben permanecer y, en su caso, con la venta de pulque cien por ciento natural. Se encuentra en Guerrero 60, en el barrio San Luis.
El recorrido de cantinas de este año también incluye El Rentoy, Cantina Quirino, La especial de Chalio y La Libertad, la cuota de recuperación es de 80.00 pesos y el consumo en los bares debe ser mínimo.
Recibe las noticias al momento en tu Whatsapp! Únete a nuestro Canal: https://bit.ly/3S0OztH