El énfasis debe estar en la prevención, todas y todos somos responsables de ello: el gobierno y sus instituciones y la sociedad entera. El suicidio trunca la vida de la víctima y, con ello, deja una estela de dolor y desolación para las familias, las amistades, las personas del círculo de convivencia, quienes inevitablemente cargan con esas y otras interrogantes.

Un adolescente de 13 años, alumno de una escuela secundaria ubicada en Pachuca, fue localizado sin vida al interior del plantel educativo. Fue encontrado por dos compañeros en los sanitarios.
Es una noticia trágica que conmueve a la opinión pública. El suicidio, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), es un acto deliberadamente iniciado y realizado por una persona en pleno conocimiento o expectativa de su desenlace fatal.
A este respecto, la OMS señala al suicidio como un problema multifactorial que resulta de una compleja interacción de factores biológicos, genéticos, psicológicos, sociológicos y ambientales. No obstante, apunta que la prevención y el tratamiento adecuado de la depresión, abuso de alcohol y otras sustancias, así como de quienes han intentado suicidarse, permite la reducción de las tasas de suicidio (OMS).
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el año 2023 se registraron en Hidalgo 203 suicidios —43 de ellos, de mujeres y 160, de hombres—. La principal vía por la cual se privaron de la vida fue el ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación —188 casos—; los 15 restantes incluyen disparo de arma de fuego, envenenamiento y otras causas como ahogamiento o sumersión, humo, fuego, saltar desde un lugar elevado, etcétera.
A nivel nacional, existe el mismo comportamiento: cometen suicidio más hombres que mujeres y la vía principal es el ahorcamiento. Por grupos de edad, durante 2024, en México el suicidio fue la cuarta causa de muerte en el grupo de edad de 10 a 14 años y la tercera en el grupo de edad de 15 a 24 años (Inegi, 2025).
Podríamos imaginar el nivel de tristeza, desolación, desesperanza, desamparo o aislamiento que una persona puede atravesar al grado de no querer continuar con su vida, independientemente de las razones que lleven a la persona a ese estado, no es algo de lo que pueda salir sola.
Generalmente una persona con intenciones suicidas no expresa literalmente sus intenciones, pero de acuerdo con estudios al respecto, hay indicadores en su comportamiento que pueden dejarlo ver, aunque los signos de advertencia no siempre son obvios y pueden variar de persona a persona. Lo que es una generalidad es que las personas que hayan tenido intentos suicidas volverán a intentarlo con una muy alta probabilidad.
En cuanto a las causas, y centrándonos en las niñas, niños y adolescentes, influyen especialmente factores como la historia psiquiátrica familiar, enfermedades mentales, la pérdida de un ser querido, la depresión, aislamiento social, abuso de drogas y alcohol.
La prevención del suicidio requiere de la intervención del sector salud, pero no exclusivamente. Al ser un fenómeno multifactorial requiere un enfoque innovador, integral y multisectorial, con la participación tanto del sector de la salud como de otros sectores, como por ejemplo los de la educación, el mundo laboral, la justicia, la religión, el derecho, la política y los medios de comunicación.
Sería de gran valor poner en marcha una política nacional de salud mental que resalte su importancia y contribuya a quitarle el estigma que socialmente se le ha imprimido.
El suicidio del menor en su propia escuela necesariamente nos hace cuestionarnos como sociedad ¿quiénes fallamos?, ¿quiénes le fallamos? En tanto que el suicidio es prevenible, ¿qué no se vio?, ¿qué no se escuchó?, ¿qué se desestimó?, ¿qué no se atendió?
El énfasis debe estar en la prevención, todas y todos somos responsables de ello: el gobierno y sus instituciones y la sociedad entera. El suicidio trunca la vida de la víctima y, con ello, deja una estela de dolor y desolación para las familias, las amistades, las personas del círculo de convivencia, quienes inevitablemente cargan con esas y otras interrogantes.
Respeto y solidaridad para la familia del menor. Que nunca más se presenten casos como este.
¡Recibe las noticias al momento en tu Whatsapp! Únete a nuestro Canal: https://bit.ly/3S0OztH