El Parque Nacional El Chico con la plantación de 3 mil 500 árboles en este bosque, que ha sufrido el ataque brutal del escarabajo descortezador, que ya ha obligado a los encargados a derribar más de 23 mil árboles infectados por esta plaga

Bertha Alfaro
La noticia de que este 6 de julio se celebraron los 44 años del Parque Nacional El Chico con la plantación de 3 mil 500 árboles en este bosque, que ha sufrido el ataque brutal del escarabajo descortezador, que ya ha obligado a los encargados a derribar más de 23 mil árboles infectados por esta plaga, fue recibida con beneplácito y sobre todo porque, según reportes de la autoridad, ya son 17 mil los árboles plantados en esta campaña de restauración ambiental.
Cuando se dio a conocer que una plaga estaba afectando a este pulmón de Pachuca e incluso de los municipios conurbados, se encendieron las alarmas, ya que el Parque Nacional El Chico es un sitio emblemático de Hidalgo indispensable para la salud forestal de la zona.
El que la plaga del escarabajo descortezador estuviera dañando un importante número de hectáreas de bosque, chingando a los árboles hasta destruirlos, era una señal de preocupación para los ambientalistas y que activó a las autoridades para tomar medidas extremas y comenzar de inmediato con la restauración forestal.
Y es que el problema no es para menos, porque los efectos del cambio climático, consecuencia —entre otros factores— de la deforestación, provocada por la tala clandestina y ahora también por la presencia de plagas que acaban con los bosques de manera indiscriminada, generando por la falta de árboles un aumento de la temperatura donde en algunos casos se reportan hasta 40 grados a la sombra.
Según datos revelados en un estudio realizado por la Unicef, en México hay más de 15 millones de menores que son vulnerables a los efectos por el cambio climático, ya sea por inundaciones, tormentas, sequías, ondas de calor y las enfermedades que producen estos fenómenos meteorológicos.
Recientemente, las enfermedades gastrointestinales estuvieron al alza, ocasionadas por el calor, sobre todo en las zonas más pobres como la Sierra, la zona tepehua y la Huasteca, lo que significa que estos aumentos de la temperatura están representando un factor para el incremento de las enfermedades.
En el mismo estudio la Unicef revela que son las poblaciones con mayor marginación las más vulnerables a estos efectos provocados por la falta de compromiso de las autoridades para poner en marcha programas de mitigación del deterioro ambiental, por lo que es un verdadero acierto la campaña impulsada desde el gobierno de Hidalgo para comenzar a restaurar las zonas boscosas y respetar los espacios de verdes en las zonas urbanas e impedir, a cualquier precio, que se derriben árboles en las ciudades. ¡Faltaba más!
Están viendo que hay escasez de espacios verdes y luego quieren chingarse zonas como el cerro de Cubitos, que es una reserva de mitigación ambiental, por lo que estamos seguros que desde la autoridad le van a poner un alto a esos desarrolladores ojetes que quieren dañar al ecosistema.
Porque ahora sí hay interés en hacer de la ecología un tema prioritario para Hidalgo. Prueba de ello son los 17 mil árboles de la especie oyamel que están sembrando para sustituir los 23 mil que tuvieron que talar a consecuencia de una plaga inmunda y culera.
La buena noticia es que está lloviendo en Hidalgo en serio y eso está acabando de manera natural con las plagas.
Ojalá esos nuevos arbolitos estén protegidos por los árboles nodrizas y haya un seguimiento de la reforestación.
Ahora sí están pensando en las infancias.
Espero sus comentarios.
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