Pero los mexicanos sabemos que México no es guerra contra el narco, nuestro bello país no se mide por vehículos incinerándose en las calles para crear terror. El terrorismo de los que no tienen corazón

Los sucesos del domingo pasado causaron pánico general. La detención y abatimiento de uno de los narcotraficantes más buscados del mundo puso de revés a México: automóviles incinerados, bloqueos carreteros atribuidos al narco y una sensación de que una guerra interna estaba por iniciar.
Las familias comenzaron a comunicarse. Los textos de advertencia siguieron: “cuídete, vuelvecon cuidado, maneja con la luz del día”. La preocupación nos exacerbó. Hidalgo no fue la excepción, pues en el territorio estatal se registraron al menos nueve quemas de vehículos.
Ayer, autoridades estatales insistieron en que en Hidalgo no hay presencia del crimen organizado. La cara de todos los que vimos las imágenes que circularon en internet y verificadas por medios serios y rigurosos, como Criterio, fue esa como el comercial decía hace muchos años: “cara de what?”.
Autoridades del gobierno insisten en decir que la entidad está libre del crimen organizado, pero la realidad es otra: la franja suroccidente del estado ha sido más golpeada por organizaciones delincuenciales, recordemos que antes de la caída del Mencho en esa zona de Hidalgo fueron halladas dos cabezas humanas cercenadas en distintos días, tal como informó este rotativo.
Además, la región Tula dio la nota durante la primera semana del año al registrar varios asesinatos, poco más de uno por día, durante los primeros días de 2026.
Si eso es no tener presencia del crimen organizado, ¿qué lo es? ¿Qué le hace pensar a las autoridades estatales que vamos a creer el cuento de que no hay carteles criminales en Hidalgo? Nuestro querido estado de Hidalgo dejó de ser un lugar seguro hace muchos años. Pregúntele usted a su vecino si se siente seguro al salir a la tienda con la oscuridad de la noche, si no tiene pendiente de que sus hijos regresen salvos a casa tras la jornada escolar… preguntas hay muchas y el discurso oficial siempre es diferente.
Leía comentarios de publicaciones sobre este tema en redes sociales y una, en especial, me llamó la atención, porque, con sarcasmo, confirmaban que no ha crimen organizado en Hidalgo “porque no son de aquí, son de otros estados, pero vienen aquí y hacen sus cosas. No hay porque no nacieron aquí”, y eso es justo lo que las autoridades de Seguridad Pública y procuración de justicia en la entidad deben pensar, por eso creen que no hay cárteles criminales en la entidad.
Decía mi papá: “No se puede apagar el sol a pedos” y bueno, los ciudadanos no somos tontos. Nos damos cuenta de la realidad.
Esta semana arrancó fuerte, temerosa y con mucha zozobra de lo que pueda ocurrir. Nosotros, ciudadanos promedios que salimos a trabajar, a ganarnos la vida, nos damos cuenta de lo que ocurre en nuestro entorno.
Este domingo fue estresante, como nunca antes lo había vivido. Sinceramente, pensé que por la madrugada podría haber ocurrido como ocurrió a Venezuela: una invasión por parte de Estados Unidos, pero me queda claro que el abatimiento de un líder criminal en México es más una respuesta del gobierno federal a la presión de Estados Unidos, a la presión que ejerce Donald Trump hacia Claudia Sheinbaum, a quien tiene sostenida de las glándulas sexuales femeninas, por no decir de los ovarios, por no decir de los huevos, porque claro, no tiene.
México lindo y querido. Tantos años, en tantos gobiernos de varios y diversos colores y nunca nadie pudo capturar a un enorme capo criminal, hasta que llegó un señor naranja a gobernar el país más poderoso del mundo y creerse el dueño de este.
Pero los mexicanos sabemos que México no es guerra contra el narco, nuestro bello país no se mide por vehículos incinerándose en las calles para crear terror. El terrorismo de los que no tienen corazón.
México es música, es gastronomía de primera, es amor a nuestros paisanos. México somos los ciudadanos honestos que nos partimos la espalda para ganarnos un pan y un agua.
México tampoco somos los políticos mentirosos que niegan la realidad que ciudadanos de pie vivimos.
Es momento de ser solidarios. De tender la mano a quien la necesita y también de aprender a pedir ayuda, porque todos, en algún momento, podemos quedar en la indefensión y en la vulnerabilidad.
México lindo y querido, hoy dueles, pero sé que mañana nos harás felices como siempre.
SU CINTO: Un tache huarache para el director de Radio y Televisión de Hidalgo, Carlos Barra Moulain, quien hizo enojar a la comunidad reporteril de Hidalgo, tras negar en una transmisión especial en el canal estatal que en la central de autobuses de Pachuca se hubieran suspendido corridas dentro y fuera del estado, ante el nivel de inseguridad que gobernó el domingo. ¿Entonces los testimonios recabados por los compañeros reporteros de a pie y las notas redactadas son tontos o qué? Imposible de negar lo que es evidente.
LO BELLO: Tuve la oportunidad de cubrir el carnaval de Calnali la semana pasada. Una experiencia que nunca había vivido y me dejó boquiabierto. El ímpetu de la gente, las ganas de bailar, de preservar sus tradiciones, de hacer su cochinito y ahorrar para esta gran fiesta. Eso es México, tradiciones ancestrales que se preservan, que se viven y erizan la piel.