La visita a Pachuca de un huésped ilustre, el presidente de la República, Plutarco Elías Calles, el día 1 de mayo de 1926, tuvo como objetivo inaugurar varias obras realizadas por el municipio, agasajarlo y mostrarle el gran aprecio de los hidalguenses.

La visita a Pachuca de un huésped ilustre, el presidente de la República, Plutarco Elías Calles, el día 1 de mayo de 1926, tuvo como objetivo inaugurar varias obras realizadas por el municipio, agasajarlo y mostrarle el gran aprecio de los hidalguenses. La crónica decía que era recibido “con férvido entusiasmo, con los brazos abiertos y el corazón propicio a las más edificantes exaltaciones de entusiasmo”.
El periódico El Observador fue el rotativo que publicó, paso a paso, la agenda que cubrió ese día el mandatario, siendo, en primer lugar, los festejos organizados por el Día del Trabajo. La Asamblea municipal, a través del señor Fausto Trejo, presidente municipal, emitió un decreto declarándolo huésped de honor por el tiempo que durare su visita a esta ciudad, inaugurando las mencionadas mejoras materiales.
La visita debió iniciar al esperarlo a su llegada en el tren presidencial, con las comisiones de las dependencias del estado, por el gobernador Matías Rodríguez Melgarejo, los comisionados de la Legislatura, ayuntamiento, Poder Judicial, Cámara de Comercio, Confederación Minera Hidalguense, colonias, etc.
El presidente llegó a las 10 de la mañana en el tren “amarillo” y al llegar fue aclamado por la muchedumbre. Lo recibieron, además del gobernador, Fausto Trejo, presidente municipal; el general Pedro Gabay, jefe de operaciones militares en el estado; el general Arturo Lazo de la Vega, jefe de la guarnición del estado; el diputado José Rivera; el general Ignacio Leal, jefe del tercer Regimiento de Caballería, y también el capitán Agustín Castro, del Estado Mayor Presidencial, quien llegó en su aeroplano.
La mayor parte de los comercios estaban bellamente adornados con banderas, listones, confetis y flores, los carruajes también estaban arreglados. Las más bellas mujercitas de la ciudad recorrían la ciudad a bordo de autos. Los hoteles fueron insuficientes para hospedar a los forasteros que vinieron a tan magno acontecimiento.
Las tropas desde temprano hicieron valla comenzando en el mercado Barreteros hasta el ferrocarril Central. Después de recibir a los funcionarios públicos en el Palacio de Gobierno, la comitiva se dirigió al nuevo mercado Primero de Mayo —que antes se llamaba Libertad—, declarándolo solemnemente inaugurado. Pasó también a la pérgola de la Constitución con un programa musical alusivo y posteriormente se dirigió al parque Hidalgo a desvelar la placa en el Jardín de Niños. Más tarde colocaría la primera piedra del Hospital General.
A las dos de la tarde la esperada visita a las instalaciones del Instituto Científico y Literario del Estado, que abrió sus puertas al maestro de escuela y paladín del pueblo.
En el Salón de Actos se ofreció un banquete para 700 personas. El menú contenía Creme Sant Germain, Supremes de Poison a la Marselleise, Filet de Beuf Bonquetier, Petit Fois a la Francaise, Salade Oriental compote de Prunes, café, cocktail, oporto, vino rojo, vino blanco, sidra, champagne y otros licores.
En la mesa de honor estaba el presidente, el gobernador, el presidente municipal, el general Gabay, el general Lazo de la Vega, el diputado José Rivera y el licenciado Carlos Sánchez Mejorada, quien a buena hora se levantó de su asiento para hacer el ofrecimiento del banquete con sendos halagos al primer mandatario. Después habló el ilustre visitante contestando el ofrecimiento.
Después de la comida todos salieron del recinto para presenciar el desfile de coches llenos de flores y adornados para la ocasión y en el concurso resultó ganador el del Sindicato de Electricistas. En la plaza, la Banda del Estado dio una selecta audición y hubo fuegos artificiales celebrando una gran noche mexicana.
Para cerrar con broche de oro, el presidente Elías Calles fue agasajado en los salones del Casino Español por los prominentes personajes de la colonia Ibérica de la ciudad.
Ya entrada la madrugada el huésped emprendió el regreso a la capital de la República, no sin antes pasar a la Hacienda San Antonio El Mexe, para inspeccionar los trabajos de adaptación de la finca, que pronto se convertiría en una escuela granja modelo.
Así fue la crónica de una gran visita, un aciago día en que se inauguraron sendas obras para beneficio de los pachuqueños. De esto hace ya 100 años.
Nota adicional: el día 2 de mayo también se inauguró el nuevo cine Enrique Pineda, un moderno y bien acondicionado teatro, siendo el más grande acontecimiento de la época. Pachuca carecía de un centro de diversión que correspondiera a las exigencias de la población, aunque se contaba con el teatro Bartolomé de Medina, que, decían, ya no cubría las necesidades de los espectáculos en la ciudad. La inauguración la realizó el gobernador Matías Rodríguez y su esposa Leonila Lecona de Rodríguez.
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