Parece un tema sencillo hablar del agua, pero en estos tiempos donde cada vez hay más demanda y el abasto disminuye, abordar la problemática del agua no es sencillo…

Parece un tema sencillo hablar del agua, pero en estos tiempos donde cada vez hay más demanda y el abasto disminuye, abordar la problemática del agua no es sencillo.
Tan solo en Pachuca el tema es cosa seria.
Frecuentemente hay manifestaciones de vecinos de diferentes colonias en las que un día sí y otro también falta el agua.
Y hay algunas colonias donde el líquido nomás no llega, incluso en una calle de la colonia Rojo Gómez, donde los vecinos aseguran que llevan más de un año sin recibir el líquido, lo que significa una verdadera tragedia.
Imagínese usted 365 días sin agua para bañarse y para el inodoro; lavar la ropa y los trastes se vuelve un problema y qué decir de ponerle agua a las plantas, eso sí que está bien cabrón.
Los vecinos han recurrido a todo, denuncias en el organismo operador, denuncias en medios de comunicación, manifestaciones y nomás nadie les hace caso y el desabasto sigue. Quizá lo más grave es el hecho de que la temporada de calor comenzó con altas temperaturas y eso hace urgente que alguien les dé una respuesta a los vecinos que, desesperados, ya no saben a quién recurrir.
Y mientras eso ocurre en esta colonia, muy cerca de ahí se registran fugas de agua, lo que parece un chiste mal contado.
Otros sitios donde de manera sistemática se presentan las fugas de agua es en bulevar Colosio, a unos cuantos metros antes de incorporarse al bulevar Minero, donde hay un establecimiento de pastes y una llantera. Ahí, tiro por viaje se reportan fugas y el río de agua baja por toda esta vía rápida.
Toda esta situación, aunque parecen casos aislados, pero la falta de agua en algunas colonias y el desperdicio en otras, refleja un desorden sistemático en la distribución del líquido, además de la construcción chafa de los fraccionamientos, con redes para el servicio hídrico totalmente frágiles que al recibir el chorro de agua después de varios días de escasez provoca que se rompan los tubos y ahí está el tiradero del líquido, mientras que en otras zonas ruegan por un poco de agua.
Así que estamos fregados y ni a quién reclamarle, porque las denuncias no prosperan y los vecinos que padecen la escasez de plano prefieren recurrir a la compra de pipas, situación que poco a poco se vuelve insostenible, porque no hay quién soporte madrazos de más de mil pesos que cuesta una pipa de agua y que solo resuelve de manera momentánea el problema.
El tema del agua es cosa seria y como a los funcionarios responsables en sus viviendas no les falta, entonces no es su bronca y chínguense los demás.
Lo grave es que conforme pase el tiempo, la población aumente y se construyan los miles de casas, según el plan de vivienda, a ver de dónde chingados sacan el agua para satisfacer las necesidades de esos miles de nuevas familias.
El asunto en verdad es serio y difícil de resolver y no solo es en la capital: hay también municipios que sufren por la escasez de agua, y si a eso se le agrega la sequía, el problema se pone de la chingada.
Quien de plano se voló la barda fue la diputada hidalguense Alma Lidia de la Vega Sánchez, presidenta de la Comisión de Cultura y Cinematografía, volando hasta la India para asistir a la Cumbre
Mundial de la Industria Audiovisual y de Entretenimiento, que se lleva a cabo en Mumbai y todo para dar una explicación incomprensible en sus redes sociales.
Seguramente fue por desconocer el idioma, pero, eso sí, la paseada con cargo al erario nadie se la quita.
Espero sus comentarios.