Imagen: Juan Manuel Menes Llaguno
 · 
Hace (10) meses

Crónicas y Leyendas Hidalguenses “Entre abogados te veas”

Julio, el mes de la abogacía, es evocador de muchas historias relacionadas a esta noble profesión en Pachuca, entre ellas la del edificio conocido como la Casa Colorada, sede del Tribunal Superior de Justicia entre 1884 y 1971

Imagen: Crónicas y Leyendas Hidalguenses “Entre abogados te veas”
Compartir:

Julio, el mes de la abogacía, es evocador de muchas historias relacionadas a esta noble profesión en Pachuca, entre ellas la del edificio conocido como la Casa Colorada, sede del Tribunal Superior de Justicia entre 1884 y 1971 –87 años– sitio donde muchas generaciones, entre ellas la mía, se iniciarían en el ejercicio de esta profesión. Su historia se remonta, como señala Manuel Rivera Cambas en su libro México Pintoresco, Artístico y Monumental, a finales del siglo 18, cuando fue levantada por el segundo conde Regla, se dice que para dar trabajo a cientos de mineros desplazados por la borrasca productiva que vivió la comarca en aquellos años, ya que don Pedro Ramón Romero de Terreros Trebuesto y Dávalos –que tal era su nombre– nunca la ocupó y, por lo que sabe, tampoco ningún miembro de la familia, condición que dio al edificio su carácter filantrópico en razón de los nobles sentimientos que las inspiraron.

También alude a la casa el tercer conde, quien al visitar las propiedades que integraron la masa hereditaria que recibió de su padre señala: “Reconocí la Casa Grande, que está junto al Colegio –de San Francisco– muy bien dispuesta y tratada; la habita D. Manuel Lozano; –quien– paga de renta doscientos pesos anuales”. En 1846, a la muerte del tercer conde de Regla –quien procreo tres hijas y ningún varón– la ya para entonces conocida como Casa Colorada, fue heredada, por su hija Matilde, quien contrajo nupcias el 28 de septiembre de 1857 con Miguel Cervantes Estañillo, que, entre otros bienes, recibió la Casa Colorada como dote matrimonial.

Teodomiro Manzano asegura que Cervantes dejó de pagar las contribuciones de la casa por muchos años, hasta sumar una respetable cantidad más de 3 mil de aquellos pesos por lo que el ayuntamiento de Pachuca, tras el procedimiento respectivo, la adjudico en su favor, ya que no hubo persona que quisiera adquirirla, debido a que se encontraba lejos del centro de la ciudad.

Pocos años después del remate y dado que las oficinas del Tribunal establecidas en la parte posterior de la excapilla de La Vera Cruz cita en el edificio que aún se encuentra al oriente la plaza General Anaya eran ya insuficientes, además de incomodas, el gobernador Simón Cravioto, tras algunas obras de adaptación destino a la famosa Casa Colorada para tal fin, concentrando en ella a todas las oficina judiciales que entonces existían despachos de fiscales, de magistrados, archivo,  defensores de pobres y presidencia del Tribunal, a los que se agregaron los juzgados de justicia municipal y de primera instancia de este distrito  lo que dio vida a esta porción de la antigua calle Real, ya designada con el nombre del padre Hidalgo.

Pronto se establecieron en los predios y construcciones que había en esta en esta antigua vía, despachos de abogados y escritorios públicos y el edificio fue mudo testigo de cómo las diligencias judiciales pasaban de la redacción a cargo de diestros amanuenses a las no menos hábiles manos de taquimecanógrafas que tecleaban de manera vertiginosa en las primeras máquinas de escribir, cuyo sonido llego a ser consustancial a la casa por poco más de un siglo.

Muchas generaciones, entre ellas la mía, se iniciaron en la abogacía en aquellas vetustas oficinas de techos altos y pisos de madera y recordaran con agrado el deambular de conspicuos hombres, indefectiblemente vestidos con trajes obscuros y sombreros de fieltro, muchos dominadores de un lenguaje lleno de latinajos y conceptos muy propios del derecho, llevando consigo el portafolio de piel, donde se trasportaban los documentos de cada juicio iniciado bajo su conducción.

Allí soñamos muchos sobre el futuro que significaría el ejercicio de esta profesión y acariciamos la posibilidad de llegar a ser vistos como los abogados Arias Samuel, Raúl y Roberto todos con enorme historial o aquellos que ya descollaban entre los mejores como Jesús Ángeles Contreras, Rafael Vargas Rodríguez, Humberto Velazco Avilés, Francisco Figueroa, Carlos Raúl Guadarrama, Delfino Escamilla, Oscar Martínez o bien como los funcionarios judiciales de entonces, Juan Manuel Delgado Díaz, Domingo Franco Sánchez, Juventino Pérez Peñafiel y otros muchos.

Sin duda el enorme patio de aquella casona de roja fachada en razón del material utilizado en su paramento cascajo rojo de donde recibió su nombre, fue testigo del deambular abogados y justiciables como se les llama ahora con mayor propiedad–, de ahí que aquello de “entre abogados te veas” se aplica magníficamente ese emblemático lugar, que a partir de 1971 se convirtió en sede de una reconocida escuela primaria que lleva hoy el nombre del héroe de la independencia nacional Vicente Guerrero y muy pocos recordarán las historias aquí narradas.

Por ello, aunque ya lo hice hace unos meses, me congratulo de que el gobernador del estado, Julio Menchaca Salazar abogado de profesión–, haya mandado remozar la fachada de esta casona y rescatado la cartela donde se lee Poder Judicial, amén de una placa que hace alusión a muchos datos aquí consignados.

La placa que ilustra esta columna muestra hacia el año de 1909, el ajetreo de un día de trabajo en la Casa Colorada, donde diariamente podría utilizarse el dicho ¡entre abogados te veas!

¡Recibe las noticias al momento en tu Whatsapp! Únete a nuestro Canal: https://bit.ly/3S0OztH

Compartir:
Relacionados
Imagen: El Spiderman que nos merecemos
Hace 4 horas
Imagen: 2028: Gubernatura y Elección Judicial
Hace 4 horas
Imagen: ¡¡¡Vamos, México!!!
Hace 4 horas
Imagen: El juego que trasciende la cancha
Hace 4 horas
Se dice
/seDiceGift.png
Especiales Criterio
/transformacion.jpeg
Suscribete
/suscribete.jpg

© Copyright 2026, Derechos reservados | Grupo Criterio | Política de privacidad

logo
HOLA Y BIENVENIDO
Suscríbete y así estarás apoyando a crear contenido de calidad
SUSCRÍBETE
Cerrar sesión