Tras el fracaso de la Escuela Industrial, en 1929 el edificio se transformó en la escuela primaria Justo Sierra, plantel que ha formado decenas de generaciones procedentes de los barrios aledaños…

Una corrección afortunada surgida de la observación del historiador Daniel Escorza Rodríguez, investigador de la Fototeca Nacional —antes Archivo Casasola— nos permite hoy saber que el edificio de la actual escuela Justo Sierra, otrora sede de las llamadas Cajas Grandes, fue producto de una serie de modificaciones al edificio original —construido hacia la tercera década del siglo XIX por la Compañía Inglesa, que explotó las minas de la comarca—. Tales reformas se efectuaron entre 1918 y 1923, a fin de estar en posibilidades de alojar a la Escuela Industrial Melchor Ocampo, inaugurada el 12 de octubre de este último año, tras levantar los muros de ladrillo que le rodeaban hasta culminarlos en una suerte de almenas y torreones como si se tratara de un castillo fuertemente amurallado.
Tras el fracaso de la Escuela Industrial, en 1929 el edificio se transformó en la escuela primaria Justo Sierra, plantel que ha formado decenas de generaciones procedentes de los barrios aledaños, como El Topacio, La Granada, El Arbolito y otros muchos.

Hace unos años, ante la falta de mantenimiento, se intentó demolerlo a fin de que el Comité Constructor de Escuelas —el entonces CPFCE— pudiera levantar en su lugar un conjunto de aulas prefabricadas, debido a lo cual el Centro Hidalguense de Investigaciones Históricas (Cehinhac) inició una campaña de defensa al patrimonio histórico de la ciudad y logró impedir el atentado, aunque solo pudo salvarse la fachada, ya que en su interior la poca creatividad de los constructores escolares solo atinó a colocar sus aulas modulares.
En 1925, año de esta placa, la lente fotográfica captó a la Escuela Industrial Melchor Ocampo, levantada en los terrenos del otrora edificio de las Cajas Grandes —en alguna época, cuartel de los cuerpos policíacos conocidos como Rurales—, enclavada en el barrio de El Topacio, Crónica gráfica de Pachuca.
La Escuela Justo Sierra, rodeada entonces por decenas de vendedores instalados en la vía pública, fue, por cierto, también sede de la Imprenta del Gobierno del Estado.

En 1929, tras algunas obras de acondicionamiento, se estableció aquí la Escuela Justo Sierra, que en 1936 se transformó en Centro de Educación Socialista —como se aprecia en la cartela superior—, acorde a la política del gobierno cardenista —por ahí circula el reglamento implantado en ese entonces para alumnos y maestros— de 1941 regresó a su condición escolar de siempre, misma que conserva hasta la fecha.