La Calle del Hospital, hoy de Abasolo, perdía ese nombre a la altura del Barrio de Tejas, ubicado al poniente de la calle de Abasolo, a la altura del que hoy llaman callejón de “Texas”, que debería llamarse de tejas (pieza que se coloca en los techos de algunas casas, nombre que también recibía una enorme vecindad tendida desde el cruce con la actual calle Nicolás Romero y el bulevar Guzmán Mayer.

La Calle del Hospital, hoy de Abasolo, perdía ese nombre a la altura del Barrio de Tejas, ubicado al poniente de la calle de Abasolo, a la altura del que hoy llaman callejón de “Texas”, que debería llamarse de tejas (pieza que se coloca en los techos de algunas casas, nombre que también recibía una enorme vecindad tendida desde el cruce con la actual calle Nicolás Romero y el bulevar Guzmán Mayer.
En tal sitio daba principio una vía contrahecha, entre calle y vereda, que se conocía como Camino para Actopan, prolongada hasta el sitio conocido como Dos Caminos, donde actualmente se bifurca la calle de Abasolo para convertirse al poniente en la Calzada de Veracruz, en tanto que la otra continúa con el nombre de Camerino Mendoza, La primera fue conocida hasta bien entrado el siglo XX como “camino para San Bartolo”, poblado ubicado al poniente del Panteón Municipal de Pachuca, centro también de un importante núcleo de población ejidal hoy ya conurbado con la capital de estado, en tanto que era la continuación del Camino para Actopan.

La primera imagen muestra, hacia el año de 1946, hace más de tres cuartos de siglo, a la pequeña gasolinera situada en el cruce de los dos caminos a Actopan y San Bartolo, como podrá observarse, pocos eran los automóviles que circulaban por ambas vías, sobre todo la de San Bartolo. Apréciese también que ambas arterias permanecían aún sin pavimento, lo que sucedía con la de Actopan hasta encontrarse con la carretera a Laredo, en el poblado de Tlapacoya, en tanto el camino a San Bartolo fue pavimentado a finales de los años 70 del siglo pasado.

La segunda placa procede, según se lee en el anverso de una fotografía del año de 1928, en la que puede verse al fondo el pequeño templo emblema de la comunidad San Bartolo, que ya para entonces era sede del ejido Aquiles Serdán, creado con la primera dotación de tierras de la otrora hacienda de La Concepción, propiedad de la familia Romero de Terreros, descendientes del conde de Regla, ejido que fue ampliado varias veces constituyéndose en límite de la mancha urbana pachuqueña en aquellos lejanos años. Hay en la placa varios desechos de carrozas funerarias abandonados a la vera de aquel camino, como puede apreciarse en la fotografía.