
José Raquel Badillo Medécigo
El pasado 30 de enero, el evento sindical magisterial fue algo más que una sucesión de discursos formales. Entre líneas y gestos, se emitieron mensajes puntuales y de fondo que permiten vislumbrar el rumbo político de la organización.
A 169 años de la consolidación de la educación primaria —nivel que, como cada uno dentro del sistema educativo, suele reivindicar sus propias virtudes—, resulta innegable que este es, ha sido y seguirá siendo el pilar de la educación básica. Pensar en la transformación del país sin considerar a este noble sector sería simplemente imposible. Durante décadas, la educación primaria representó el requisito mínimo indispensable para acceder a un empleo y, aún hoy, continúa siendo el eje formativo esencial.
La realidad actual muestra que existen alumnos que, por diversas circunstancias, no cursaron la educación preescolar o que interrumpieron su formación antes de concluir la secundaria. Este contexto reafirma la centralidad de la educación primaria como base general del sistema educativo.
Mensajes hubo muchos en este magno encuentro. Entre los oradores oficiales el maestro Felipe Lara Carballo, secretario sindical del nivel de primarias, trazó un recorrido histórico de la transformación educativa desde la época de Gabino Barreda, en los años de la Reforma, hasta nuestros días. A ello se sumaron las reflexiones del historiador Eduardo Cruz Beltrán, así como la participación de Maricarmen Mandujano, subsecretaria de Administración y Finanzas, quien, en representación del titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en el estado, reconoció el punto clave que representa la educación primaria en la educación básica.
Sin embargo, bajo el axioma de que una imagen vale más que mil palabras, no pudo pasar inadvertida la exposición pictográfica presentada por el maestro José Ventura Bruno Corona, responsable de educación primaria en la entidad. Este funcionario ha sabido sumar en su trayectoria el vínculo de la cultura y la educación, rescatando acervos que hablan por sí solos. Las pinceladas de grandes pintores fueron el primer mensaje que captó la atención de los asistentes, mismo que no pudo pasar inadvertido, pues las decenas de obras plásticas dieron el discurso no solo de bienvenida, sino la justificación armónica del encuentro.
Pero más allá de los discursos que dieron sustento formal al encuentro, el verdadero trasfondo fue la demostración de la unidad real que prevalece en el gremio. Prueba de ello fueron las reiteradas interrupciones al mensaje del secretario general de la Sección XV del SNTE, Said Vargas Sáenz, cuando el entusiasmo del auditorio se hizo escuchar al unísono con el grito de “¡Unidad, unidad, unidad!”.
En el foro, nutrido y atento hacia los oradores, quienes adaptaron la retórica de sus intervenciones a ese ambiente, se enfatizó que la unidad será un principio irrenunciable en el próximo proceso de renovación sindical, mismo que —vale subrayarlo— no se llevará a cabo en 2026.
En su intervención, el representante del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE, Jesús Jaime Rochín Carrillo, afirmó que, una vez concluido el encargo de la actual dirigencia seccional, se abrirán espacios para que Said Vargas Sáenz se incorpore al Comité Ejecutivo Nacional, como reconocimiento a su labor.
Sin duda es un respaldo que trasciende de lo discursivo y encuentra sustento en los resultados alcanzados por el comité seccional.
No obstante, el mensaje que mayor impacto generó entre el magisterio fue el del propio dirigente seccional, Said Vargas Sáenz, quien reconoció y agradeció al gobierno de Julio Menchaca Salazar por el respaldo otorgado a los agremiados. Destacó, además, la coordinación con el maestro Natividad Castrejón para avanzar, de manera paralela y sin vulnerar derechos laborales, en la regularización de claves que durante años permanecieron en rezago, pese a corresponder a funciones distintas a las originalmente asignadas.
En este mismo tenor, el dirigente de la Sección XV del SNTE, saltando el protocolo formal, hizo un reconocimiento al licenciado Adolfo Ozumbilla, quien estuvo presente en el evento.
Como invitado especial acudió el diputado federal Daniel Andrade, a quien el dirigente presentó como un legislador amigo del magisterio y, más aún, cercano a sus causas. Desde tribuna, le encomendó atender desde ahora el tema del presupuesto que se dispersa en diciembre para jubilados y trabajadores homologados, subrayando la importancia de dar certeza a este sector.
Sin temor a equivocación, la educación primaria, por ser el nivel más numeroso tanto en trabajadores de la educación como en alumnado, se convierte en un espacio donde los contextos sobran y los mensajes pesan. Detallar cada uno de ellos sería innecesario; sin embargo, omitir el preludio natural que se fue construyendo para apuntalar los mensajes —directos o cifrados— de los oradores, implicaría restar relevancia al innegable carácter político que permeó el encuentro.
DICE RACHY: Más allá del reiterado énfasis en la unidad gremial, el discurso colectivo dejó entrever señales claras de proyectos, rutas y definiciones futuras para el magisterio. No se trató únicamente de un acto conmemorativo, sino de un escenario cuidadosamente construido donde la narrativa sindical comenzó a perfilar nuevos horizontes para los trabajadores de la educación.
¡Recibe las noticias al momento en tu Whatsapp! Únete a nuestro Canal: https://bit.ly/3S0OztH