Esta semana, comienzan los procesos de transición de los gobiernos municipales, una etapa en la que se conocen los estados que guardan las administraciones que están por concluir sus funciones.

Esta semana, comienzan los procesos de transición de los gobiernos municipales, una etapa en la que se conocen los estados que guardan las administraciones que están por concluir sus funciones.
De acuerdo con la Contraloría de Hidalgo, son muchos los municipios que dejarán rezagos en materia de obra pública, desde aquellas que se comenzaron y no se concluyeron, hasta las cuales no se les asignaron recursos, entre otros problemas, incluso se avizora, en algunos casos, líos legales para las y los presidentes municipales.
Sin embargo, el tema de la transición, en estos momentos, podría tratarse de un proceso de chocolate, porque se trata de una etapa, en donde gobiernos en funciones entregarán momentáneamente la información que les convenga, lo mismo que la ubicación de los bienes muebles e inmuebles en existencia, en las condiciones en que se encuentren.
Esto tiene características diferentes, desde la desaparición de automóviles, maquinaria, equipos, entre otros problemas. Incluso, casos donde los bienes se encuentran en manos de particulares, trátense de funcionarios o personas ajenas a la administración municipal.
Existen casos en la región del Valle del Mezquital en los que algunos bienes públicos se encuentran en manos de particulares desde administraciones pasadas, incluso predios del municipio que son utilizados con fines de lucro.
En el proceso de entrega-recepción, los vicios mayoritariamente no están antes ni durante esta etapa, sino después, pues una vez que se hacen los inventarios, la firma de actas y demás, comienza lo más crítico, el verdadero Año de Hidalgo.
Existen experiencias en la región, donde se localizaron los automóviles tal como quedó asentado en las actas de entrega-recepción; sin embargo, de último momento se robaron los motores, baterías, llantas. De las oficinas desaparece mobiliario, equipo de cómputo, papelería.
Recordemos el caso del expresidente municipal de Zimapán, José María Lozano, cuando el último día de su gobierno se llevó los macetones que ornamentaban el edificio de la alcaldía. Después justificó que él las había adquirido, lo que nunca aclaró es que se hizo con recursos públicos.
Independientemente de los acuerdos políticos entre los gobiernos salientes y los entrantes, es muy conveniente que esta etapa se haga de forma minuciosa y con total transparencia. Los ciudadanos merecen nuevos gobiernos ordenados, que rindan cuentas y que informen, aunque la información no sea la más deseable, pero es mejor conocer la verdad sobre cómo se reciben los estados de las actuales administraciones.
Recordemos que los nuevos gobiernos contarán con más tiempo para poder hacer las observaciones correspondientes y las denuncias, según sea la gravedad de cada caso, que seguramente se encontrarán en las administraciones.