Se dice… que quienes tienen la mala fortuna de buscar audiencia con el subsecretario de Gobierno, Ignacio Nava Navarrete, comentan irónicamente que después de ello tienen que visitar al doctor, por eso de tanto atole con el dedo, porque lejos de dar resultados solo es perorata, es un todólogo, pero lo cierto es que no resuelve nada, aunque, eso sí, trata tan mal al personal de la dependencia que algunos ya piensan en renunciar.
Se dice… que los excesos andan a todo lo que da en Tianguistengo, pues el presidente municipal, Febronio Rodríguez Villegas, echó la casa por la ventana con motivo de la celebración de los XV años de su hija el sábado pasado, cuyo acto fue amenizado nada más y nada menos que por el cantante de narcocorridos Alfredo Ríos El Komander y otros grupos de huapangos y tríos, con la asistencia de más de 500 invitados. El Komander, cuentan, cobra millón y medio de pesos por presentación.
Se dice… que el abogado de los más de 20 extrabajadores que mantienen contra la pared al actual gobierno de Singuilucan, Arturo Gil Borja, es quien años atrás fue rector de la Universidad Politécnica de Tulancingo, el mismo al que supuestamente favoreció la ahora senadora Carolina Viggiano cuando estuvo al frente del Consejo Nacional de Fomento Educativo, pues con solo dos contratos le otorgó 1.2 millones de pesos, pese a que en ese momento que requirieron sus servicios como especialista ni siquiera había culminado su maestría.
Se dice… que quienes tienen la mala fortuna de buscar audiencia con el subsecretario de Gobierno, Ignacio Nava Navarrete, comentan irónicamente que después de ello tienen que visitar al doctor, por eso de tanto atole con el dedo, porque lejos de dar resultados solo es perorata, es un todólogo, pero lo cierto es que no resuelve nada, aunque, eso sí, trata tan mal al personal de la dependencia que algunos ya piensan en renunciar.
Se dice… que en Mineral del Monte, mientras muchas familias siguen esperando algo tan esencial como agua y pipas, el presidente Edmundo Tejeda pensó que lo que hacía falta era llevar tenis de mesa al municipio; una acción que, aunque pudo tener buena intención, terminó desconectándose de la realidad que viven sus habitantes, quienes en redes sociales no dudaron en recordarle que urge atender las verdaderas necesidades.