Acompañantes improvisan con bancos y cobijas debido a la falta de mobiliario
Aunque el Hospital General de Pachuca es uno de los centros de salud más importantes del estado, familiares de pacientes denuncian una serie de carencias que hacen aún más difícil el proceso de acompañamiento, entre ellas la falta de espacios adecuados de espera y limitación en el acceso a las áreas de hospitalización.
Decenas de personas se congregan diariamente en los alrededores y pasillos del hospital, soportando largas esperas sin poder sentarse, debido a la escasa cantidad de bancas o sillas disponibles. La mayoría debe permanecer de pie durante periodos que pueden ser de varias horas, en espera del horario de visita o de alguna actualización sobre el estado de salud de sus seres queridos.
“Venimos todos los días, y siempre es lo mismo: no hay dónde sentarse, no hay sombra y sólo puede entrar una persona. Nos turnamos, pero mientras uno está adentro, los demás tenemos que estar aquí afuera, esperando bajo el sol o en las escaleras”, relata don Mario Sánchez, padre de un paciente internado por una cirugía.
Además, familiares expresan su preocupación por la falta de áreas dignas de espera, ya que en muchos casos deben apoyarse en muros, banquetas o incluso el suelo, en medio del cansancio físico y la tensión emocional. Algunos de ellos traen bancos plegables o cobijas para sentarse, improvisando lo que el hospital no les proporciona.
A esto se suma la política de ingreso restringido: únicamente una persona por paciente puede acceder a las salas, medida que, aunque tiene como fin el control sanitario y logístico, genera inconformidad entre quienes necesitan ver a su familiar enfermo o brindar apoyo adicional.
Pese a las dificultades que viven afuera, varios acompañantes reconocen que los pacientes internados en el Hospital General de Pachuca reciben una atención básica adecuada. “Mi mamá ha tenido sus medicamentos, los doctores la ven seguido y la tienen estable. En ese sentido, estamos tranquilos. El problema es todo lo que pasa aquí afuera”, comenta Ana María Torres, hija de una paciente en el área de medicina interna.

En ese sentido, muchos destacan que, aunque el hospital cuenta con los medicamentos esenciales y el personal médico brinda una atención profesional, se necesita una mejora urgente en las condiciones para los familiares, quienes también forman parte del proceso de recuperación emocional y afectiva de los pacientes.
El Hospital General de Pachuca continúa siendo un pilar del sistema de salud pública estatal, pero quienes lo frecuentan diariamente insisten en que la experiencia fuera del consultorio también importa, y que el derecho a un trato digno debe extenderse no sólo a los pacientes, sino también a quienes los acompañan.
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