La doctora admitió que uno de los desafíos durante su formación estuvo relacionado con los prejuicios de género
Desde niña, Brenda Gry Santillán García tuvo claro que quería ser médica; esa convicción la acompañó durante toda su formación profesional hasta convertirse en especialista en Audiología, Otoneurología y Foniatría, una rama de la medicina enfocada en el diagnóstico y tratamiento de trastornos de la audición, el equilibrio y la voz, áreas fundamentales para la calidad de vida de los pacientes.
Inició su especialidad en 2013 y la concluyó en 2017; desde entonces se ha dedicado por completo a esta disciplina médica, acumulando una década de experiencia en un campo poco conocido entre la población, pero esencial para detectar y tratar problemas auditivos y de equilibrio que muchas veces pasan desapercibidos hasta etapas avanzadas.
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Su formación implicó salir de Hidalgo, ya que en el estado no existe esta especialidad, por lo que durante un tiempo tuvo que mudarse a Ciudad de México para completar su preparación médica en jornadas que comenzaban desde la madrugada y terminaban entrada la noche.
Ese periodo, relató en entrevista con Criterio, representó un momento importante en su vida personal, pues mientras realizaba la especialidad, su hija, que entonces tenía 12 años, permanecía en Pachuca con el apoyo de sus padres y hermanos.
La familia, recuerda, fue una pieza fundamental para poder concluir ese proceso de formación, ya que el respaldo de sus padres permitió que su hija permaneciera en un entorno estable mientras ella cumplía con las exigencias académicas y hospitalarias que implica una especialidad médica.
Más allá de los retos logísticos o personales, la doctora Brenda admitió que uno de los desafíos más constantes durante su formación estuvo relacionado con los prejuicios de género que aún persisten en el ámbito médico.

Durante su etapa de internado, relató que era frecuente escuchar comentarios que cuestionaban las aspiraciones profesionales de las mujeres, incluso por el simple hecho de tener hijos.
“Más de una vez me dijeron: ‘Doctora, ¿para qué quiere terminar la escuela? Usted ya tiene hijos’”, recordó al hablar de un tipo de comentarios que, lejos de desanimarla, reforzaron su decisión de continuar en la medicina.
A lo largo de su trayectoria también incursionó en la docencia, pues durante varios años impartió clases a estudiantes de medicina, experiencia que le permitió convivir con nuevas generaciones y observar que algunos problemas, como el acoso o los estereotipos hacia las mujeres, aún siguen presentes en ciertos espacios de formación.

Desde su experiencia, lamentó que muchas doctoras enfrentan cuestionamientos que poco tienen que ver con su preparación profesional y más con estereotipos sobre su apariencia o su forma de actuar.
“Las personas siempre encuentran una forma de minimizar lo que haces; si eres bonita, dicen que lo consigues por bonita o el hecho de no aceptar la maternidad; también hacen comentarios despectivos sobre eso”, señaló.
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Actualmente Brenda ejerce su especialidad en distintos frentes, ya que atiende pacientes en su consultorio, el Centro Médico de Alta Especialidad (Cemae), ubicado en la colonia Periodistas, en Pachuca, y también trabaja como especialista en audiología dentro del sistema público de salud.
A casi diez años de haber concluido su especialidad, su historia refleja una vocación que comenzó en la infancia, que atravesó años de formación exigente y que hoy se traduce en atención médica especializada para personas con problemas auditivos y de equilibrio.
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