El número de muertos por la explosión de la toma clandestina en San Primitivo, Tlahuelilpan, escaló de 21 a 76, de los cuales 54 restos humanos no pueden ser identificados por el grado de calcinación que presentan; además 71 personas permanecen hospitalizadas.
El gobernador Omar Fayad Meneses actualizó en conferencia de prensa la cifra de víctimas mortales, con corte a las 21:00 horas. Tres personas que estaban hospitalizadas murieron en el transcurso de la tarde.
Tres horas antes, en conferencia de prensa en Palacio Nacional, el procurador Raúl Arroyo González informó que, por el grado de calcinación en el que se encuentran, los restos de 54 individuos hallados en la zona de la toma clandestina no pueden ser reconocidos.
Según el fiscal, a las 20:00 horas del viernes en la zona intervinieron 60 peritos, 80 efectivos de la Policía Investigadora y 25 agentes del Ministerio Público.
Una vez que obtuvieron autorización de los cuerpos de Protección Civil y de Petróleos Mexicanos (Pemex), a las 4:15 horas del sábado entraron al lugar cuatro grupos de ocho peritos en criminalística, antropología, genética, topografía y química.
En el lugar, agregó, se hallaron 63 restos: 6 completos y 57 en estado de carbonización y parcialmente calcinados, por lo que 54 no son reconocibles.
“No son identificables por las condiciones en que se encontraron y requerirán la aplicación de técnicas de antropología y genética, para lo cual se dará seguimiento a las carpetas que cada una de las víctimas ha iniciado”, expresó.
La degradación del tejido hará complicado determinar los perfiles genéticos, por lo que los procesos tomarán un tiempo considerable, advirtió.
Afirmó que los familiares de los afectados han recibido atención psicológica por parte de la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo (PGJH). Hasta el momento existen 59 carpetas de investigación levantadas por los hechos ocurridos la tarde del viernes en Tlahuelilpan.
De acuerdo con el fiscal general de la nación, Alejandro Gertz Manero, una hipótesis del origen de la explosión es que la zona estaba cargada de gases, pues el combustible que pasa por el ducto es de alto octanaje, y la gente que acudió a recoger el hidrocarburo portaba ropa sintética, lo que provoca electricidad y habría propiciado el incendio.
Detalló que no existen personas detenidas ni indiciadas, pero se buscará a los responsables de la perforación del ducto Tuxpan-Tula, pues se prevén penas de entre 20 y 30 años por el ilícito de robo de hidrocarburo.
Marisol Flores I Pachuca