El caso se suma a las denuncias que recientemente realizó la árbitra Katia Itzel García en redes sociales sobre mensajes ofensivos y amenazas dirigidas hacia su persona
El sábado 7 de marzo se disputó el Clásico Tapatío entre Atlas y el Club Deportivo Guadalajara, una rivalidad que trasciende el campo. Los rojinegros comenzaron ganando el partido 1-0 con anotación de Paulo Ramírez al minuto 13.
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Chivas logró empatar el encuentro al minuto 48 gracias al gol de Armando González, pero fue en los minutos finales cuando el árbitro Marco Antonio Ortiz Nava se convirtió en protagonista, luego de marcar dos penales polémicos a favor del Rebaño.
En redes sociales comenzaron a circular críticas hacia el silbante, con aficionados rojinegros señalando una supuesta afectación en el resultado del partido. La situación escaló cuando, de acuerdo con reportes, Ortiz salió de su hotel de concentración para acudir a una tienda y fue encarado por un aficionado del Atlas.

Los reclamos subieron de tono cuando el árbitro regresaba al hotel y fue seguido por el mismo hincha, quien presuntamente lo habría amenazado de muerte. Ante la situación, se solicitó apoyo a la Federación Mexicana de Fútbol para informar lo ocurrido y pedir un cambio de hotel por motivos de seguridad.
El caso se suma a las denuncias que recientemente realizó la árbitra Katia Itzel García en redes sociales sobre mensajes ofensivos y amenazas dirigidas hacia su persona, lo que encendió nuevamente el debate sobre la violencia y el acoso hacia los silbantes en el fútbol mexicano.
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Hasta el momento no se ha emitido un comunicado oficial por parte de la Federación; sin embargo, la situación se mantiene bajo seguimiento ante un nuevo episodio de violencia relacionado con el arbitraje en la liga.
Eduardo Zarate I Pachuca