La obra muestra un mundo postapocalíptico y plantea preguntas sobre la existencia, el abandono y la violencia cotidiana

Basada en el texto de Beckett, la puesta en escena expone / Foto: Roberto Blendavínculos familiares rotos y la rutina absurda del ser humano
¿Alguna vez te has puesto a reflexionar acerca de temas como la condición del ser humano, el sentido de la vida, la muerte, el tiempo? Pues eso es algo que podrás experimentar en la puesta en escena Fin de partida, de la compañía de teatro El Guetto, que se presentará en Foro DobleNueve.
Esta obra de teatro se basa en el texto Endgame, que el dramaturgo Samuel Beckett presentó en 1957. Un autor irlandés que escribe la obra en francés y, unos años después, la retoma en inglés, su lengua natal. En entrevista para FDS, el director Agustín Meza dijo que esta versión se toma de la original, pues resulta uno de los textos más importantes de la dramaturgia universal.
Te puede interesar: Taller de cerámica y polinización busca acercar a niñas y niños al mundo de las abejas
Se trata de una obra teatral en un solo acto que representa un mundo postapocalíptico, desolado y sin esperanza, inspirada en el Rey Lear, de Shakespeare, y el Libro de Job. La acción transcurre en una habitación cerrada, donde los personajes parecen atrapados en una rutina sin fin, con los mismos argumentos y dinámicas.

El director de la puesta en escena comentó que hay una fidelidad evidente con el texto traducido al español por la escritora Ana María Moix.
La dinámica de la puesta en escena ocurre dentro de una casa búnker, entre los últimos sobrevivientes de la humanidad, con la presencia de tres generaciones: los abuelos, que viven en cubos de basura y se encuentran en el abandono; mientras que el protagónico representa a una persona madura con trayectoria en la vida, que nunca tuvo hijos y adoptó a uno, quien es su esclavo.

“Es un tema muy delicado, pero nos hace reflexionar cómo son las relaciones humanas”, detalló Agustín.
“Por un lado, tiene un tono dramático, desolador, y por otro, tiene un tono muy luminoso, con momentos donde uno se carcajea. Es una mezcla de la tragedia con la comedia, con un texto vigente, universal y que se puede representar en cualquier momento del tiempo.
“Vemos cómo, de una manera inhumana, hay mucha violencia y malos tratos, aunque sea en la familia. Entonces el público, al ver los vínculos entre ellos, se identifica y, al mismo tiempo, se ríe de esta representación que significa toda la humanidad. Eso habla de lo descompuesto que estamos, y lo valioso que llevamos dentro”.
El elenco está integrado por José Alberto Gallardo, como Hamm; Harif Ovalle, como Clov; H. Alejandro Obregón, como Nagg; Rosario Sampablo, como Nell; y Steven Brown, como el hombre invisible.

Este es el tercer montaje que Meza realiza de las obras de Beckett. Las previas fueron Esperando a Godot y Borrador para teatro. Fin de partida, que llega a Pachuca a mitad de julio, lleva 50 funciones en diferentes entidades del país.
Un proyecto con apoyo de México en Escena Grupos Artísticos, del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales.
Información