Lo que podemos esperar de esta tecnología para los próximos meses son aparatos que servirán como controladores de todo un ecosistema de hogar inteligente que permita la integración de dispositivos de diferentes marcas, con configuraciones personalizables para cada usuario.

La tecnología sigue invadiendo nuestras vidas, pero, aunque veamos cada día más y más aparatos que parecen del todo novedosos, la verdad es que no lo son tanto. La domótica o smart home (casas inteligentes), inició en 1966 cuando, en Estados Unidos, Jim Sutherland desarrolló un dispositivo capaz de controlar la televisión, la temperatura de la habitación, el despertador, entre otros aparatos electrónicos, a través de cableado, desde entonces, esta tecnología ha avanzado, haciendo los dispositivos cada vez más compactos, fáciles de usar, inalámbricos, incluso controlados desde una app con un celular, pero, sobre todo, más accesibles a nuestros bolsillos.
Hoy en día podemos encontrar este tipo de aparatos en tiendas especializadas, tiendas departamentales, incluso hasta en el supermercado. Aparatos que van desde interruptores, focos, aparatos musicales, cámaras de seguridad, cerraduras digitales, porteros electrónicos, etcétera, que se pueden controlar con un smartphone o con dispositivos biométricos como las huellas, el reconocimiento facial e incluso la voz.
Según datos del portal Global Market Insights, el valor del mercado mundial de smart home en 2024 alcanzó los 183 mil 200 millones de dólares, con una perspectiva de crecimiento para 2034 de 414.2 mil millones de dólares. Lo anterior, debido a la popularidad que están adquiriendo estos aparatos que, como decíamos, son cada vez más accesibles; además de contar con diseños innovadores y que también pueden ser usados como decoración, pero lo más importante es que cada vez están más cerca de nuestro alcance, ya sea en las tiendas físicas o en línea.
No es menos importante mencionar el bajo consumo de energía de estos aparatos, en comparación con los tradicionales, considerando que un hogar promedio puede llegar a ahorrar hasta 225 dólares anuales en gasto de energía, con lo que, además, estamos cuidando al planeta. Los Estados Unidos y los países europeos concentran la mayor parte de la demanda en este tipo de aparatos. Los aparatos inteligentes son utilizados principalmente para la seguridad y el control de accesos, dispositivos de entretenimiento (música y televisión), control de luces y temperatura, electrodomésticos, muebles inteligentes. De la totalidad de los aparatos inteligentes que existen en los hogares, un 63.9 por ciento son inalámbricos, mientras que el resto pueden ser alámbricos o híbridos.
El primer lugar del ranking en el mercado americano lo tiene Estados Unidos con un aproximado de 50.6 billones de dólares en 2024. Esto gracias a sus asistentes de voz como Google Assistant y Amazon Alexa. Otro dato importante son las empresas más importantes del mundo en la materia, que son Apple Inc., Emerson Electric Co., Google LLC, Haier Group y Samsung.
Lo que podemos esperar de esta tecnología para los próximos meses son aparatos que servirán como controladores de todo un ecosistema de hogar inteligente que permita la integración de dispositivos de diferentes marcas, con configuraciones personalizables para cada usuario.
Como podemos apreciar el mercado de este tipo de tecnología será muy importante y por ende existe una gran oportunidad para emprendedores mexicanos de desarrollar productos smart para que lo que un día parecía ficción en las películas hoy sea una realidad. Alexa, sírveme un vaso de agua, revisa el refrigerador, la alacena y prepárame la lista del supermercado; Siri, podrías prepararme un capuchino, leerme las principales noticias, plancharme una camisa blanca; Hey Google, calienta mi cama a 20 grados, cierra las cortinas, pon música para dormir y un despertador a las 5 de la mañana. ¡Vaya tiempos que viviremos!