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Hace (2) meses
Los fundadores no ganan elecciones

Las bases y los fundadores de Morena no han entendido que las elecciones se ganan con votos. Solos los de Morena no tienen capacidad de reunir los votos para ganar una elección, incluyendo la federal, es necesario el concurso de la sociedad civil, desde luego, pero también de otras fuerzas políticas y sociales.

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Las bases y los fundadores de Morena no han entendido que las elecciones se ganan con votos. Solos los de Morena no tienen capacidad de reunir los votos para ganar una elección, incluyendo la federal, es necesario el concurso de la sociedad civil, desde luego, pero también de otras fuerzas políticas y sociales.

Todos suman y eso permitió que en 2018 se abrieran las puertas del partido para no solo garantizar el triunfo, sino uno muy holgado, histórico. Y a pesar de todos los esfuerzos, el fenómeno del 2018 no se ha repetido, incluso ni en la revocación de mandato, lo que significa que las fuerzas que hicieron ganar a Morena en las elecciones presidenciales no fue partidista, ideológica o por la operación política, sino del voto de castigo que la sociedad civil y los militantes de otros partidos dieron en ese momento al PRI y a su entonces presidente, Enrique Peña Nieto, cuyas reformas estructurales y otros males como la corrupción lo mandaron al basurero de la historia.

Hoy existe un duro cuestionamiento hacia las formas y el pragmatismo para la definición de candidaturas a presidentes municipales, especialmente en Hidalgo. La inconformidad es de un reducido grupo, uno que, en toda su trayectoria, no ha ganado una elección.

En el Valle del Mezquital, para no ir tan lejos, los triunfos electorales de la izquierda, su historia, antes de 2018, fueron gracias al apoyo y a la participación del PRI, priistas que por cualquier razón, apoyaron a candidatos emanados del PRD.

Después del 2018, los triunfos de morenistas, que son un reducido grupo de municipios en Hidalgo, lograron permear gracias a estos factores y otros, como el efecto nacional que permitió que algunos políticos emergentes surgieran a la vida pública y que hoy han desencantado de sus votantes.

Las elecciones de este año no se parecen en nada a la efervescencia de 2018; sin la movilización y la inversión de recursos públicos y privados, tan solo los mítines de la candidata presidencial Claudia Sheinbaum no podrían ser posibles y, aún así, están quedando mucho a deber.

Por ejemplo, el mitin que la candidata sostuvo en Ixmiquilpan en su última visita a este municipio fue gracias a la intervención directa del estado y de los presidentes municipales de diversos partidos, quienes ayudaron con la movilización y la obligación a inyectarle recursos para que el evento superara al que ella había tenido en Pachuca. Lo mismo pasará en la jornada electoral, pues el estado tiene un compromiso, ganar y ganar bien.

Esa tarea la olvidan quienes hoy se rasgan las vestiduras y que, si a ellos se les encargara esta tarea, ganar elecciones, no lo lograrían, como nunca lo han logrado. Alguien ya lo dijo: “Déjenle la ideología a los generales, aquí lo importante es ganar”.

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