A criterio deAlberto Tristany ZarauzaColumnas

¿Cómo enfrentar las emociones negativas? (II)

Queridos lectores, el día de hoy seguiremos con el tema de emociones negativas y las consecuencias en nuestra salud.

Emoción positiva=Cualquier emoción bien dirigida.

Emoción negativa = Cualquier emoción mal utilizada.

Para gestionar las emociones sabemos que existen las herramientas de Inteligencia Emocional, así, aprenderlas qué es lo que marcará la diferencia, que las emociones te muevan hacia un camino de crecimiento o hacia un camino de destrucción.

La IE es la capacidad de utilizar la emoción que más se adecúe para responder a las circunstancias que se viven, de tal manera que faciliten alcanzar los mejores resultados posibles, así que, si quieres aprender cómo gestionar tus emociones de manera asertiva tienes que aprender IE.

Algo que te puede ayudar en el comienzo de tu gestión emocional es que, en lugar de etiquetarlas como negativas o positivas, las nombres como:

Emociones desechables. Aquellas que se utilizan y se desechan.

Emociones atesorables. Aquellas que se viven, se recuerdan y se tratan de tener presentes.

Cuando utilizas un pañuelo desechable, lo usas y lo tiras; lo mismo debería pasar con las emociones desechables, todas aquellas que erróneamente llamamos negativas. Lo que debes hacer con estas es identificar el mensaje que te está mandando y, en base a eso, tomar la energía de la emoción para actuar de la mejor manera y después desecharla, siguiendo adelante con tu vida, el problema está en que queremos conservar esa emoción hasta convertirla en un sentimiento dañino, generando así muchos problemas en nuestra vida y en nuestra salud. El miedo se puede convertir en fobia, el enojo en odio, la tristeza en depresión, y esto es lo que se debe evitar.

Cuando te enfrentas a una emoción desechable debes entender que tiene un mensaje y que tienes que aprender a identificarlo, si es que quieres liberarte de esta emoción; si en lugar de esto intentas huir de la emoción porque es desagradable esta no se va a ir, y si insistes en ignorarla, se puede convertir en un problema serio de salud, tanto mental como físico.

Ejemplos:

El enojo te quiere decir que algo está pasando que pone en riesgo tu bienestar o tus intereses; es muy claro lo que te invita a hacer: te invita a que luches; la clave está en luchar por resguardar tus derechos más que en agredir a quien crees que te está atacando. Con esta emoción debes tener cuidado en dos cosas: primero, analiza lo que te está causando esta emoción y procura utilizar la gran energía y fuerza que te da, usando la cabeza y tus capacidades de discernimiento y reflexión,

pues muchos cometen el error de permitir que el enojo los controle, en lugar de controlar el enojo. También ten cuidado de quedarte callado por querer evitar conflictos, recuerda que si tú eres quien gestiona la emoción, puedes expresarte de manera adecuada en la cual ni te quedas con el enojo y tampoco despotricas contra los demás.

La tristeza te invita a que reflexiones sobre tus errores presentes y pasados; si te sientes triste y no sabes por qué, posiblemente se deba a que algo en tu vida actual no está funcionando en la forma en la que debería, y tu ser te lo está dejando saber a través de la tristeza, por lo que no se irá hasta que no te des cuenta de qué es lo que está pasando y actúes para resolver y hacer cambios en tu vida. En el momento en el que realices ese cambio, la tristeza se irá, o por lo menos se reducirá considerablemente.

El miedo te indica que algo puede hacerte daño, sin embargo, debes cuestionarte si realmente hay algo que te pueda dañar en aquello que te da miedo; si tus capacidades reflexivas te dicen que no; enfréntate a eso que te da miedo, pues el principal riesgo de esta emoción es que, si huyes una vez de lo que te atemoriza, la segunda vez será más fácil que decidas huir, es decir, que entre más huyas de lo que te da miedo, más difícil será enfrentarlo en el futuro.

Para poder gestionar tus emociones debes desarrollar tu IE y para esto, debes ser capaz de cumplir tres pasos:

Sentir. Para cumplir con este punto es importante responder las siguientes preguntas:

¿Físicamente qué estas sintiendo? ¿Dónde lo estás sintiendo? ¿Cómo podrías describir lo que estas sintiendo emocionalmente?

Identificar. Ya que tienes claro cómo te sientes, el siguiente paso es identificarlo. ¿Cómo se llama lo que estoy sintiendo? Aburrimiento, alegría, humillación, amor, impotencia, angustia, indiferencia, indignación, desprecio, enojo, añoranza, inquietud, apatía, insatisfacción, asco, ira, asombro, celos, miedo, compasión, fastidio, confusión, culpa, desesperación, envidia, vergüenza, dale un nombre, parece sencillo, pero, no es así, por eso es importante el autoconocimiento. Ahora responde ¿Mi sentimiento es congruente con la situación? De no ser así, ¿a qué se debe la incongruencia?

Utilizar. Ya identificado lo que estas sintiendo, pensarás en cómo utilizar la energía de la emoción, contestando las siguientes dos preguntas ¿Cómo voy a utilizar la energía de esta emoción? ¿Qué voy a lograr actuando de esta manera? ¿Qué espero que pase al utilizar mi emoción de esta manera? Detalla todo lo que la emoción te invita a hacer sino como lo vas a hacer.

Confío en que practiques, practiques y practiques estos pequeños ejercicios para que tu gestión emocional sea lo más saludable posible.

Si tienes alguna duda escríbeme y con gusto te respondo.

Como siempre, te deseo larga vida, salud y prosperidad.

Hasta la próxima.

 

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