Las red flags en una relación suelen comenzar con actitudes normalizadas como celos, bromas hirientes o control, pero expertos advierten que estas conductas son el primer paso hacia la violencia psicológica en la pareja

Conductas como empujar, jalonear o golpear “jugando” son red flags claras que indican una transición de la violencia psicológica a la violencia física
El 14 de febrero, tradicionalmente asociado al amor y las relaciones, también es una oportunidad para hablar de aquello que muchas veces se disfraza de romance, pero en realidad es violencia en la pareja. Conductas que inician como “bromas”, “celos normales” o “juegos” pueden escalar y convertirse en situaciones de riesgo real.
Autoridades de Seguridad Pública y Prevención del Delito en Hidalgo advierten que la violencia en una relación no aparece de golpe, sino que suele avanzar por niveles, iniciando con señales sutiles —conocidas como red flags— que muchas personas pasan por alto.
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El primer nivel de violencia incluye acciones que muchas veces se justifican como parte del carácter o del humor de la pareja. Sin embargo, estas conductas son una clara señal de alerta en una relación.
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Entre estas red flags se encuentran las bromas hirientes, la ridiculización, el chantaje emocional, las mentiras constantes, el ignorar deliberadamente a la pareja (conocido como la “ley del hielo”), humillar en público o culpabilizar a la otra persona de todo conflicto. Aunque no hay golpes, el impacto emocional es real y acumulativo.
En este nivel, la violencia en el noviazgo o en relaciones de pareja ya no se limita a palabras. Aparecen acciones como intimidar, amenazar, controlar o prohibir, destruir objetos personales, empujar, jalonear, pellizcar o incluso golpear “jugando”.
También se incluyen conductas como manosear sin consentimiento o caricias agresivas, que muchas víctimas minimizan por miedo o confusión. Este tipo de violencia de pareja busca ejercer poder y control, y suele escalar si no se identifica a tiempo.
El tercer nivel representa el mayor peligro. Aquí se ubican actos como cachetear, patear, encerrar o aislar, amenazar con armas, amenazas de muerte, abuso sexual, violación, mutilación e incluso asesinato.
En este punto, las autoridades subrayan la importancia de denunciar la violencia y buscar apoyo inmediato. En Hidalgo, la Policía Violeta y la app No Más Violencia ofrecen acompañamiento y atención a personas en situación de riesgo.
Identificar estas red flags en una relación puede marcar la diferencia entre salir a tiempo o quedar atrapada o atrapado en un ciclo de violencia. Este Día del Amor, el mensaje es claro: el amor no duele, no controla y no amenaza.
Si tú o alguien cercano enfrenta violencia de pareja, recuerda: no estás sola, no estás solo, pedir ayuda también es una forma de amor propio.
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