La Voyager 2 capturó en 1986 imágenes que hoy revelan nuevos secretos sobre uno de los planetas que conocemos

La última misión al planeta Urano fue la Voyager 2, que reveló sus primeras imágenes / Foto. Especial
Un reciente estudio ha arrojado luz sobre la posibilidad de que Miranda, la luna de Urano, contenga un profundo océano subterráneo, lo que convierte a este satélite en un posible candidato para albergar vida. Este hallazgo plantea una visión completamente nueva sobre la historia y composición de este astro, la pequeña luna que rodea al distante planeta gaseoso.
La investigación, publicada el 16 de octubre en Planetary Science, indica que Miranda podría albergar un océano bajo su corteza helada. Este descubrimiento marca un cambio radical en las conclusiones previas, basadas en las imágenes capturadas por la Voyager 2 en 1986, que mostraban a esta luna como una esfera congelada e inactiva.
Te puede interesar: ¿Qué es la dieta planetaria? Te lo contamos
La pequeña luna de Urano parecía carecer de suficiente calor interno para mantener agua líquida, pero el análisis de esas mismas imágenes ha llevado a un grupo de científicos a replantear su estructura interna y su capacidad para sostener condiciones compatibles con la vida.
Jeremy Rehm, uno de los investigadores, explica que la simulación realizada para comprender la geología de Miranda sugiere que un océano subterráneo existió hace entre 100 y 500 millones de años. Según él, “la coincidencia más exacta entre las características observadas en la superficie y el modelo sugiere un vasto océano bajo la corteza de la luna”.

Esta posibilidad coloca a Miranda junto a otras lunas del sistema solar, como Encélado, luna de Saturno, también conocida por su sorprendente actividad geológica y sus chorros de vapor de agua que emanan hacia el espacio.
Te puede interesar: Marte revela un nuevo secreto: Descubren escarcha en los gigantescos volcanes del planeta rojo
El estudio señala que la actividad en el planeta Urano y sus lunas requiere una investigación más profunda. El equipo especula que, si el océano de Miranda sigue sin congelarse, podría estar activo incluso hoy en día, lo que implicaría una dinámica interna similar a la que vemos en Encélado.
Sin embargo, como explican los autores, solo una nueva misión que recoja datos actualizados permitirá confirmar esta hipótesis.
¡Recibe las noticias al momento en tu Whatsapp! Únete a nuestro Canal: https://bit.ly/3S0OztH