Amado Hernández es un hombre oriundo de la localidad Cacala, quien labora en una textilera, pero ha buscado otras formas de llevar el alimento a su familia

Amado Hernández es un vecino de Zacualtipán que se dedica a la venta de productos que él hace y produce | Foto: Martha Sáenz
Varios sectores económicos de Zacualtipán han tenido dificultades para apuntalarse tras los estragos dejados por la pandemia, lo que ha provocado que muchas personas decidan buscar otra fuente de ingresos para seguir llevando el sustento a sus familias.
Una de ellas es Amado Hernández Hernández, quien entre semana labora en una empresa textilera, mientras que, el resto de los días, se dedica a vender productos que surgen de las comunidades de Zacualtipán; sin embargo, consideró que el inicio de este año fue “flojo”, pues las ganancias alcanzaron los 200 pesos.
Te puede interesar: Pese a clima gélido, no ha sido ocupado albergue transitorio, en Tulancingo
El oriundo de la localidad Cacala, perteneciente a Zacualtipán, salió a vender semillas y vegetales desde hace tres años, tras la crisis sanitaria que provocó el Covid-19, durante los domingos, mientras que, de lunes a sábado, se dedica al ramo textil: “Como tengo mis cosas para vender, pues digo vamos a sacarla”, afirmó.
Amado Hernández explicó que su remuneración en la textilera es aproximadamente de 200 pesos al día, sin embargo, durante sus vacaciones salió a vender para mejorar su situación económica.
“De lunes a sábado trabajo en el taller (…) Hacemos pantalón de mezclilla, apilar pantalón, doblar pantalón”, detalló sobre sus actividades.

La mayoría de habitantes de la comunidad Cacala, en Zacualtipán, también trabaja en la fábrica, que se encuentra cerca de la localidad, y es uno de sus principales fuentes de empleo, pero, dada la situación, ha decidido diversificarse.
Entre los productos que ofrece Amado Hernández se encuentran semillas de cilantro y guajitos que le traen de Pemuxco, un poblado que se localiza en Tianguistengo, que cuestan 50 pesos la pieza.
Además, agregó que vende escobas y aventadores de palma que le llevan de Metztitlán para vender en el mercado de Zacualtipán; la última vez que le surtieron fue hace 20 días. Asimismo, vende frijol de Zoquiteno y el alberjón lo revende de su compra en la misma plaza, aunque es su producto más socorrido.
Otros de sus artículos son las hojas para tamal amarillas y moradas, mismas que bajaron de precio a diferencia de lo que costaban en las fiestas de Todos Santos, pero se espera que vuelva a subir cuando se acerque noviembre.
Únete a nuestro Canal de WhatsApp y recibe las noticias en tiempo real: https://bit.ly/3S0OztH