
Si no hallan solución, tendrían que demoler una pared de concreto de cuando menos 50 centímetros de grosor
Se programó para la tarde de este viernes la demolición de una de las viviendas afectadas por la corriente del río Tula, en donde la madrugada del domingo se formó un socavón de unos siete metros de diámetro, el cual provocó daños en los cimientos de cuanto menos dos casas.
Derivado de estas labores, las autoridades de Tula desalojaron a los habitantes de cuatro predios cercanos al que se derribará; sin embargo, se reportó que varias personas han hecho caso omiso a esta indicación.
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El derrumbe del inmueble cercano al río Tula se tiene previsto para este viernes; sin embargo, ante la amenaza de una intensa lluvia, la acción podría ser pospuesta.

La destrucción de la vivienda se dará apenas a un día de que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) informara que se evaluaría la demolición y la reubicación de la casa y las familias afectadas por el socavón.
A menos de que ocurra alguna eventualidad, trabajadores que se encargarán de dicha labor comenzaron con el retiro de los artefactos que podrían ser utilizados después de la posible reubicación, como tinacos, lavaderos y tubería, entre otras.

Derivado de este problema, tanto población como integrantes de la Gran Asamblea de Damnificados Tula 2021 rechazaron los dichos provenientes del gobierno de Hidalgo, de los que acusaron que los “responsabilizaron” del socavón que se generó en las márgenes del río y que dejó sin cimientos a al menos dos casas y un patio escolar.
En ese sentido, reviraron que no se construyó en la orilla del afluente de forma anómala, sino que culparon a las obras del Plan Hídrico de Tula por los daños provocados a varias estructuras y viviendas; por ello, exigieron a las autoridades “respeto y empatía” por la situación que atraviesan.
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