El pasado 18 de febrero se detectó el primer caso de gusano barrenador en la zona y hasta el momento se han confirmado al menos 16 animales afectados de diferentes especies

Exhortan a los ganaderos a eliminar correctamente las larvas en caso de detectarlas en algún animal
Foto: Salomón Hernández
La presencia de enfermedades como la rabia paralítica bovina y plagas como el gusano barrenador del ganado se han convertido en una amenaza constante para los ganaderos de la Huasteca hidalguense, quienes, además de enfrentar la muerte de animales, deben asumir gastos adicionales para la atención médica y la prevención de nuevos contagios.
De acuerdo con Jaime Mendoza Hernández, médico veterinario responsable de la Dirección de Ganadería de Huautla, el pasado 18 de febrero se detectó el primer caso de gusano barrenador en la zona y hasta el momento se han confirmado al menos 16 animales afectados de diferentes especies, incluidos bovinos, porcinos y hasta perros, uno de los cuales murió a consecuencia de la plaga.
Te puede interesar: Crecen tensiones en la UAEH tras rechazo a revisión contractual
Explicó que esta plaga, causada por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, aprovecha cualquier herida abierta para depositar sus huevecillos, por lo que la principal recomendación a los productores es evitar lesiones en los animales o atenderlas de inmediato.
Bajo esta premisa, impulsan una campaña preventiva con el lema “Si no hay heridas, no hay gusanera”.
Detalló que algunos de los casos fueron detectados en becerros recién nacidos, en los que las larvas ingresaron a través del ombligo, así como en vacas que presentaron desgarres tras el parto o lesiones derivadas de peleas entre animales. También se reportaron casos de la enfermedad en cerdos que presentaban heridas en el cuello.
El especialista advirtió que el ciclo biológico del gusano barrenador es de aproximadamente 21 días, por lo que pidió a los ganaderos extremar precauciones y eliminar correctamente las larvas, las cuales deben embolsarse y destruirse para evitar que continúe su reproducción, ya que uno de los problemas detectados es que algunos productores las tiran al suelo sin ningún tipo de control sanitario.
Te puede interesar: ¿Tu número está en peligro? Esto pasará con el registro obligatorio
A este panorama se suma la rabia paralítica bovina, enfermedad mortal transmitida por la mordedura de murciélagos hematófagos, que durante 2025 provocó pérdidas económicas importantes en la región. Se estima que la muerte de un solo bovino puede representar pérdidas de entre 15 mil a 25 mil pesos.
Reportes oficiales indican que municipios como Huautla, Tlanchinol y San Felipe Orizatlán concentran varios de los casos registrados en la entidad, mientras que autoridades sanitarias han reforzado campañas de vacunación y vigilancia epidemiológica.
Ganaderos coincidieron en que, además del impacto sanitario, el problema también representa una carga económica, ya que deben invertir en medicamentos, vacunas y tratamientos preventivos para proteger su patrimonio pecuario, en una región donde la actividad ganadera representa una de las principales fuentes de ingreso para las familias.