El derrame de combustible, aunque controlado, representa un riesgo tanto para el medio ambiente como para la población
El hecho ocurrió dentro de un terreno de cultivo en las cercanías de la comunidad, lo que generó la movilización de los cuerpos de seguridad y emergencias.
Según información proporcionada por la policía municipal, el reporte se originó a través de una llamada de emergencia en la que vecinos de Tepeapulco alertaron sobre un fuerte olor a combustible en la zona.
Al llegar al lugar, las autoridades confirmaron la existencia de una fuga en uno de los ductos de Pemex, lo que confirmó la sospecha de una toma clandestina.
Ante la situación, la zona fue rápidamente acordonada por las fuerzas de seguridad del municipio, quienes, en colaboración con personal especializado de Pemex, llevaron a cabo las maniobras necesarias para el cierre de válvulas y la clausura de la toma clandestina.
El derrame de combustible, aunque controlado, representa un riesgo tanto para el medio ambiente como para la población de Tepeapulco, debido a la alta peligrosidad de las sustancias involucradas.
Las autoridades han recomendado a los habitantes mantenerse alejados de la zona mientras se realizan las labores de limpieza y reparación.
El pasado domingo, se localizaron dos tomas clandestinas en el ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex), ubicado a un costado de la carretera federal Pachuca-Tulancingo, a la altura de la comunidad de Matías Rodríguez, en el municipio de Singuilucan. La alerta fue emitida por el C5i Hidalgo, lo que activó la intervención inmediata de autoridades locales y federales.

Elementos de Protección Civil de Singuilucan y Tulancingo, junto con vehículos tipo cisterna, se desplegaron en la zona ante el riesgo de una posible contingencia, ya que las tomas clandestinas aparentemente provocaron una fuga de hidrocarburo. La fuga no solo generó preocupación por su potencial impacto ambiental, sino también por el peligro latente para los habitantes cercanos.
La escena fue resguardada por efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y policías estatales. Junto a ellos, personal de Seguridad Física de Pemex y especialistas de la paraestatal trabajaron en la clausura de las tomas y la reparación del ducto afectado.