Este fin de semana, la comunidad de Tortugas, en Metepec, fue escenario de la Jitomatiza, donde 4 toneladas de jitomates volaron por los aires en una fiesta que atrajo a miles
El conteo regresivo de diez a cero marcó el inicio de la tercera edición de la Jitomatiza en la comunidad de Tortugas, en Metepec. Conocida como “La Guerra Roja”, el evento atrajo a más de 4 mil personas este fin de semana, quienes se reunieron para participar en una de las festividades más esperadas, donde se lanzaron un total de cuatro toneladas de jitomate de merma.
Jitomates volaron por los aires, provocando risas y algunas quejas entre los casi 500 participantes, quienes no dudaron en sumergirse en la caótica diversión. Algunos espectadores, que preferían observar desde los alrededores, también se vieron alcanzados por los proyectiles, añadiendo un toque de sorpresa a la celebración.
El campo de batalla fue el césped de la cancha de fútbol de la comunidad Tortugas, ubicada cerca de la zona reconocida por la preservación de estaciones de tren. Este pintoresco lugar, a poco más de una hora de la capital hidalguense y a 30 minutos de Tulancingo, se convirtió en el epicentro de la “Guerra Roja”.
El inicio de la contienda se anunció al ritmo festivo de una comparsa de carnaval, con la banda de viento acompañando a demonios y brujas disfrazados que parecían presagiar la batalla amistosa que estaba por comenzar.

Los jitomates, un total de cuatro toneladas de merma no aptos para la venta, provenían de una mala cosecha de diez invernaderos y huertas locales. A las 13:00 horas, los guerreros, vestidos con camisetas blancas alusivas al evento, se prepararon para el enfrentamiento.
La batalla no distinguió edades, incluso los más pequeños se unieron al lanzamiento de jitomates, creando un ambiente familiar y divertido. Los frutos rojos volaron por el aire, alcanzando a algunos combatientes y perdiéndose entre los espectadores.
Ver esta publicación en Instagram
Con el paso de los minutos, las camisetas blancas se tornaron rojizas, al igual que los rostros de los combatientes. Poco a poco, el cansancio se hizo presente y los participantes comenzaron a retirarse del campo.
Los guerreros llegaron desde distintos puntos, algunos de tierras lejanas como la Ciudad y el Estado de México, quienes admitieron que les tomó más de cuatro horas llegar a la festividad. Al cesar la lluvia de jitomates, la camaradería prevaleció, y el ambiente festivo continuó en los más de 20 puestos de comida y bebida que formaron parte del carnaval.
Ver esta publicación en Instagram
¡Recibe las noticias al momento en tu Whatsapp! Únete a nuestro Canal : https://bit.ly/3S0OztH