Con una situación interna complicada y presiones externas, Cuba continúa siendo un tema candente en la política estadounidense

Biden y Rubio tienen visiones opuestas sobre el futuro de Cuba, lo que marca un punto clave en la política exterior de EE. UU
Marco Rubio, elegido por el presidente electo Donald Trump como jefe de la diplomacia estadounidense de su próxima administración, cree que Cuba merece integrar la lista de países patrocinadores del terrorismo, de la que fue sacada por el presidente saliente Joe Biden.
“No tengo ninguna duda de que cumplen todos los requisitos para ser un Estado patrocinador del terrorismo”, dijo Rubio en respuesta a una pregunta del senador hispano Ted Cruz.
Te puede interesar: ¿Por qué Sheinbaum no asistirá a la toma de protesta de Donald Trump? Lo dijo en la Mañanera
Y desgranó los motivos que le llevan a esa conclusión.
Alegó que el gobierno cubano ha dado “apoyo total” a la extinta guerrilla de las FARC, que calificó de “organizaciones narcoterroristas” que “quieren ganar dinero vendiendo cocaína”.
Además “Cuba ha sido abiertamente amistosa con Hamás y Hezbolá”, afirmó refiriéndose al grupo islamista palestino y al movimiento proiraní, ambos designados por Washington como grupos terroristas.
“Y el régimen cubano (…) alberga no uno, sino dos países con estaciones de espionaje dentro de su territorio nacional, a 90 millas de las costas de los Estados Unidos”, afirmó, sin especificar cuáles.
Biden sacó a Cuba de la lista negra de países patrocinadores del terrorismo para propiciar una liberación de presos políticos que, según familiares de detenidos y una oenegé, ya ha comenzado.
“Nada de lo acordado es irreversible o vinculante para la nueva administración”, que echa a andar el lunes, advirtió Rubio.
En La Habana, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, reconoció que puede ser reversible, pero subrayó que las sucesivas salidas y entradas de la isla de esa lista aniquilan su valor. “Nadie más podrá creer en ella”, dijo.