Cada vez hay más mujeres al volante en el transporte público. Una conductora pachuqueña nos comparte su experiencia

Después de año y medio tras el volante, Liliana ha tenido malas experiencias, sobre todo en el sector mecánico | Foto: Especial
Tras dejar su trabajo como contadora, Liliana González decidió tomar el volante y ofrecer sus servicios como taxista en Pachuca, en una unidad que fue propiedad de su padre y que se encontraba deteriorada tras el mal uso de un chofer. Hoy, después de año y medio de experiencia como chofer, con una sonrisa, disfruta llevando a los pasajeros a sus destinos, con la responsabilidad y honorabilidad de ofrecer un buen servicio y cobrar precios justos.
En entrevista con Criterio, la mujer, de 52 años de edad, explicó que trabajó en un colegio particular; sin embargo, recibió hostigamiento laboral, por lo que decidió renunciar y recuperar el oficio de su padre, quien ya falleció.
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“Decidí que ya no era momento de seguir con ellos, ya no que ría seguir manteniendo una situación compleja laboralmente y menos a esta edad. Mi padre tenía poco tiempo de haber fallecido y este había sido su patrimonio de vida; yo decidí retomar el taxi, quitando al chofer anterior, que finalmente entregó el auto en pésimas condiciones”, dijo.
Liliana relató que al inicio pensó “que no iba a poder”; sin embargo, al paso de los meses se dio cuenta de lo capaz que era para desarrollarse como conductora, y luego de un constante aprendizaje, tanto de rutas, costos y mecánica.
“Aprendí de las colonias, de las calles, de los atajos, de cómo cobrar y fui entendiendo la problemática del transporte y entendiendo que no toda la gente puede utilizar el taxi por su situación económica. Entonces empecé a verificar los costos para no caer en los excesos”, indicó.
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Asimismo, Liliana González explicó que ha tenido malas experiencias al volante, como lo son las agresiones contra las conductoras, debido a que “simplemente por ser taxista la gente te humilla o te agreda”. Recordó que en una ocasión se le descompuso la unidad y en el tráfico recibió comentarios desagradables.
“En el sector mecánico me he encontrado: ‘Señora, usted no sabe, usted no me va a enseñar, o ustedes los taxistas son tramposos”, dijo y añadió que cada vez hay más mujeres al volante en el transporte público.
Finalmente, Liliana mandó un mensaje a las aspirantes a chofer para que “no tengan miedo a ser emprendedoras”, ni a trabajar en lo que les haga feliz.
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