El predio donde murieron 137 personas permanece cubierto de recuerdos que siguen vivos en la comunidad
El 18 de enero de 2019, un predio ubicado a 15 minutos de la cabecera municipal de Tlahuelilpan se convirtió en el epicentro de una tragedia que marcó al ejido de San Primitivo. La explosión de una toma clandestina provocó la muerte de 137 personas en la denominada zona cero.
La mañana de aquel viernes, un olor a combustible inundaba el aire de los alrededores, lo que atrajo a decenas de personas hacia un terreno rodeado de cultivos. En el sitio, un ducto perforado lanzaba por los aires miles de litros de hidrocarburo, un espectáculo tan alarmante como irresistible para los habitantes de Tlahuelilpan y para quienes transitaban por ahí.
Te puede interesar: Informe de la CNDH sobre Tlahuelilpan será revisado: Menchaca
A las 18:58 horas, según notas periodísticas del incidente, la explosión del ducto, seguida de una llamarada monumental, iluminó el cielo y arrasó con la vida de 68 personas de manera instantánea y mandó al hospital a otras 69.

Casi siete años después de la tragedia, la herida sigue abierta en Tlahuelilpan. El terreno, que anteriormente se usaba como campo de cultivo, está cubierto de maleza, surcos de canales de riego y un recuerdo vivo del incidente.
En el sitio, se encuentran cerca de 60 monumentos, los cuales cuentan la historia de las víctimas. Algunas criptas reflejan los gustos de quienes fallecieron, con adornos y frases a su memoria; otras son más sobrias, con cruces de madera o materiales improvisados.
Te puede interesar: Explota bodega de almacenamiento de Huachicol en Tepetitlán
Año con año, los familiares de los fallecidos se congregaban para limpiar el terreno y dejar ofrendas en los nichos. Sin embargo, en 2024 los deudos dieron a conocer que el gobierno federal les comunicó que los quería “fuera del terreno de la zona cero”, en San Primitivo, Tlahuelilpan. El argumento fue que la tubería de gasolina aún pasa por el sitio, lo que implica “riesgos de protección civil”. Incluso, señalaron que les prohibieron colocar, encender y dejar veladoras en el predio de la tragedia, por lo que ya no pueden prender “una llama de fe y paz para los difuntos”.
De igual manera, Indicaron que no se habia dado seguimiento por parte de ningún orden de gobierno respecto a los acuerdos pactados el 19 de marzo de 2019 en Palacio Nacional, entre ellos, la donación del terreno para la construcción de una casa de oración para recordar a sus seres queridos.

El lugar de la tragedia en Tlahuelilpan es un recordatorio de las consecuencias del robo de combustible, que, a decir de autoridades municipales, prevalece en la zona.
Aunque los lugareños todavía recuerdan con claridad aquel día, han aprendido a convivir con la tragedia. Para quienes perdieron sus seres queridos, el tiempo no mitiga el dolor, pues a siete años de la tragedia las heridas siguen abiertas.
Entre enero y noviembre de 2025, se detectaron mil 363 tomas clandestinas de hidrocarburo en Hidalgo, lo que ubica a la entidad como el primer lugar a nivel nacional en la incidencia del delito denominado huachicoleo, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Lo anterior implica un promedio de 123 tomas clandestinas en ductos de combustible detectadas cada mes en la entidad.
¡Recibe las noticias al momento en tu WhatsApp! Únete a nuestro canal: https://bit.ly/3S0OztH