Roxana Judith Manchilla Hernández, creadora de la marca Bordaditos de Menta, declaró que uno de los retos más importantes para quienes emprenden o viven a través de la creación de bordados, es el precio justo por su trabajo
Emprender a través de la venta de bordados personalizados ha sido una nueva forma de ingreso para jóvenes emprendedoras, en Hidalgo, quienes a través de esta práctica milenaria, han desarrollado sus propias marcas en las comparten parte de su visión del mundo.
En entrevista para Criterio, Roxana Judith Manchilla Hernández, creadora de la marca Bordaditos de Menta, declaró que uno de los retos más importantes para quienes emprenden o viven a través de la creación de bordados, es el precio justo por su trabajo, ya que “Hidalgo no es un lugar acostumbrado a pagar por el arte y siempre vamos a buscar como regatear, o vamos a intentar conseguir un producto más económico, aunque no se vea de la misma manera”.
Indicó que para hacer frente a esta situación, ella cuestiona al cliente si está dispuesto a cambiar la idea o diseño que tiene en mente por algo que se pueda ajustar en mayor medida a su presupuesto y en caso de no ceder la persona interesada en el producto, es ella quien opta por no tomar el proyecto.
Sobre el inicio de Bordaditos de Menta, mencionó que este proyecto surgió como una oportunidad para obtener ingresos en un momento difícil de pandemia y como una forma de conectarse con su abuela materna, quien le enseñó dicha práctica desde que Roxana tenía ocho años; sin embargo, fue hasta los 23 cuando inició su negocio de bordados, mismo que en su momento fue su principal fuente de sustento.

Roxana menciona que actualmente su enfoque se dirige hacia un bordado artístico que recupere momentos específicos de la memoria de las personas. “Me llama más la atención hacer un bordado que sé que van a mantener y que lo van a tener en un lugar específico y lo van a apreciar porque representa algo importante para ellos”.
Además, inició la impartición de talleres de bordado, lo cual declaró que es más redituable que la venta de productos bordados, ya que según ella considera, es una práctica que en la actualidad ha tomado fuerza, en todo tipo de edades, así como la participación de hombres en estas actividades que podrían ser consideradas como femeninas.

Sobre las actividades en puerta para agosto, Roxana Mancilla impartirá un taller de fotobordado en papel, el 25 de agosto en la fundación Arturo Herrera Cabañas, el cual tendrá un costo de 450 pesos con materiales incluidos, botana y bebida, para fomentar la creación artística a través del aprendizaje y la colectividad.