La directora de Di Ramona reconoció que los casos de menores de edad son los más difíciles de atender, pues en 90 por ciento de ellos las niñas y adolescentes llegan a solicitar acompañamiento con semanas avanzadas de gestación
A cuatro años de la despenalización del aborto en Hidalgo y ante la persistencia de los embarazos en menores de 15 años, la directora ejecutiva de la asociación civil Di Ramona, Daniela Téllez, señaló que más de la mitad de las interrupciones voluntarias del embarazo que acompañan son a causa de violencia intrafamiliar, manipulación y pederastia, temas que carecen de atención por parte de las autoridades.
En entrevista con Criterio, la activista reconoció que los casos de menores de edad son los más difíciles de atender, pues en 90 por ciento de ellos las niñas y adolescentes llegan a solicitar acompañamiento con semanas avanzadas de gestación.
Te puede interesar: Denuncias por aborto las realiza personal de salud, advierte activista
Mencionó que lo anterior se debe principalmente a la falta de información que aún persiste en gran parte del estado, principalmente en regiones como la Sierra Otomí-Tepehua y el Valle del Mezquital.
Además, lamentó que, en algunos casos, dichas adolescentes y niñas no cuentan con redes de apoyo seguras, pues sus familiares directos son sus mismos violentadores.

En ese sentido, recordó el caso de una adolescente con discapacidad que era víctima de violencia y trata por parte de su propia familia, a la que la asociación acompañó en su proceso de aborto hace dos años; sin embargo, pese a que el caso fue absorbido por autoridades estatales hace poco más de un mes, nuevamente fue un caso reincidente.
“Existen mecanismos, tenemos en Hidalgo la ruta NAME, que tendría que preservar y cuidar los derechos de esta adolescente para salvaguardar su seguridad y ubicarla con una nueva red de apoyo, y poder hacer un tema de restitución de derechos […] Sí hay mecanismos, pero como es una ruta integral, una cadenita, pues todos se echan la bolita y falla”, lamentó.
La activista señaló que hay cuatro retos importantes a cuatro años de la despenalización del aborto en Hidalgo: el primero, relacionado con la sensibilización y capacitación de las autoridades y prestadores de servicios de salud; el segundo, la regulación adecuada de la objeción de conciencia en los hospitales y clínicas.
El tercero, mayor difusión de los servicios de interrupción del embarazo desde el ámbito gubernamental y el cuarto, una actualización a la legislación actual.
¡Recibe las noticias al momento en tu Whatsapp! Únete a nuestro Canal: https://bit.ly/3S0OztH