El reportaje internacional analiza documentos históricos y relatos locales sobre el nacimiento del futbol en México

Una investigación del New York Times volvió a colocar a Hidalgo en el centro del debate sobre el origen del futbol mexicano entre Pachuca y Real del Monte
Mientras el Mundial 2026 mantiene al país volcado al futbol, una investigación del New York Times volvió a poner sobre la mesa una pregunta que en Hidalgo nunca ha dejado de generar debate: ¿dónde nació realmente el futbol mexicano?
La respuesta no es tan sencilla como parece.
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De un lado está Pachuca, reconocida oficialmente desde 2014 por el Congreso local como la cuna del futbol mexicano. Del otro, Mineral del Monte (Real del Monte), un antiguo pueblo minero que sostiene que ahí fue donde verdaderamente comenzó la historia, incluso antes de que existiera el primer club formal.
La investigación, publicada el 30 de junio y firmada por el periodista James Wagner, documenta cómo esta rivalidad histórica sigue viva entre ambas comunidades hidalguenses.
De acuerdo con la investigación del New York Times, el origen del futbol en México está ligado a la llegada de mineros provenientes de Cornualles, Inglaterra, quienes arribaron a Hidalgo durante el siglo XIX para modernizar la industria minera.
Con ellos llegaron costumbres británicas que terminarían transformando la vida local.
Sin embargo, aquí comienza la discusión histórica.
La historiadora Sharron Schwartz, especialista en migración de Cornualles hacia América Latina y citada por el medio estadounidense, señala que cuando los primeros mineros llegaron en 1824 todavía predominaban deportes como el críquet, ya que el futbol moderno aún no se consolidaba en Inglaterra.
Según la investigación, el primer partido de futbol del que existe registro documental en México ocurrió en 1889, en Pachuca.
Aunque existe respaldo documental para Pachuca, en Mineral del Monte persiste otra narrativa.
Vecinos, comerciantes y autoridades locales sostienen que el primer juego ocurrió realmente en los patios de la antigua mina Dolores, ubicada en este Pueblo Mágico.
En entrevista retomada por el diario estadounidense, el alcalde Fernando Edmundo Méndez Tejeda resumió la postura local:
“Pachuca es la cuna, pero antes de la cuna está el nacimiento”.
La investigación señala que en el pueblo existen murales, placas y espacios que reivindican esa identidad futbolera.
Incluso algunos establecimientos turísticos promocionan al municipio como la “cuna del futbol mexicano”.
A pesar del relato oral que permanece en Real del Monte, la evidencia histórica recopilada por especialistas continúa apuntando hacia Pachuca.
La directora del Archivo Histórico y Museo Minero de Pachuca, Belem Oviedo Gámez, declaró al medio que dentro del archivo histórico no existen registros que acrediten partidos disputados en la mina Dolores.
Además, recordó que:
La investigación también plantea que esta discusión ya superó el terreno deportivo.
Con el cierre de las minas hace aproximadamente dos décadas, Mineral del Monte se transformó en un destino turístico que hoy depende en gran medida de visitantes.
Según datos citados por el alcalde en el reportaje, alrededor del 80 por ciento de la economía local gira alrededor del turismo, con un estimado de 1.5 millones de visitantes al año.
Además del futbol, el municipio mantiene otros símbolos de identidad:
La conclusión de la investigación del New York Times no da un ganador definitivo.
El reportaje plantea que quizá el origen del futbol mexicano no deba entenderse como una competencia entre ciudades, sino como una historia compartida entre Pachuca y Real del Monte, dos comunidades unidas por la minería, la migración británica y una rivalidad que ayudó a que el deporte creciera en México.
Y mientras el debate sigue abierto, Hidalgo volvió a colocarse —al menos por unos días— en el mapa internacional del futbol.
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