En el área de urgencias, decenas de personas aguardan por atención, noticias o el alta de sus enfermos

Criterio pudo corroborar la presencia de al menos 40 personas al exterior de la sala de urgencias, cuyos testimonios coincidieron en la falta de personal médico, de espacios dignos y retrasos burocráticos | Foto: Saúl Hernández
De pie, sentados en la orilla de barandales, con lonche en mano, bajo el sol o la poca sombra que dan los árboles, es la escena que se repite día a día al exterior de la sala de urgencias del hospital Dra. Columba Rivera Osorio del Issste, en Pachuca.
En un recorrido realizado por Criterio, este medio recabó diferentes testimonios de personas que han permanecido por días a la espera del avance médico de sus familiares. Algunos ansían el alta de sus pacientes, otros aguardan por noticias de traslados a otros hospitales o cirugías, pero todos coinciden en lo mismo: “la espera”. Desde el ingreso, esa es la principal característica.
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Uno de los casos recabados fue el de dos mujeres, quienes desde el miércoles por la tarde ingresaron a su madre por fuertes dolores estomacales. Relataron que llegaron al hospital desde las 18:00 horas y, debido al cambio de turno y el ingreso de una gran cantidad de pacientes, su madre fue canalizada hasta las 23:00 horas.
Además, resaltaron la falta de médicos en el turno nocturno, pues observaron cómo únicamente se brindaba atención a los pacientes desde un consultorio de medicina general y otro de traumatología, para quienes acudían por lesiones, motivo por el que la atención era lenta.

“Ayer, por lo que vi, la verdad sí hay muchísima gente, mucho paciente, mucho trabajo y poco personal. Por ejemplo, ayer, inclusive solo estaba una doctora en la noche, por eso tardamos; desde que nosotros vimos que empezaron a dar consultas, solo había un consultorio de donde salía la gente. Solo uno, no había más. Un consultorio general y otro para trauma, porque llegaban muchos lastimados del pie y entraban en ese consultorio”, detalló uno de los testimonios.
Asimismo, el señor San Juan comentó que, para el ingreso de su esposa al hospital, tuvo que esperar cerca de tres horas, pese a la situación de inconsciencia en la que se encontraba la mujer, debido a un desmayo de causas desconocidas hasta ese momento, motivo por el cual recordó su preocupación durante un lapso de espera de casi cuatro horas.
El hombre mencionó que el ingreso de su esposa fue desde el pasado martes en la madrugada y hasta el jueves al mediodía esperaba el alta de su pareja para regresar ambos a casa.
Otra familia que esperaba sentada bajo un árbol y con lonche en mano, al exterior del hospital, coincidió en la saturación dentro del nosocomio; sin embargo, dichas personas evidenciaron otros problemas fundamentales, como la falta de espacios de espera dignos para quienes permanecen ahí para obtener noticias de sus pacientes.

“Mire cuánta gente está esperando, estamos en las mismas condiciones, usted está viendo cuánta gente estamos acá afuera; el gobierno también debería ver en poner unos techitos, unos bancos. Tanto dice el gobierno: ‘Yo apoyo, yo ayudo’, pero aquí mira la gente cómo estamos. Llega a llover y tenemos que correr. Yo lo veo mal”, señaló una mujer.
Reprochó la burocracia que han enfrentado para el traslado de su hermano a otro hospital, para una operación de corazón. Dijo que la intervención es urgente y que, en un principio, estaba programada para realizarse en el Dra. Columba Osorio, pero que posteriormente, se consideró para ser trasladado, situación que ha retrasado el tratamiento de su hermano.
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