Juana Badillo es el sustento económico de su familia, ya que su esposo sufrió una embolia y no puede trabajar
Desde hace alrededor de 29 años, Juana Benítez Badillo se despierta a las 3:00 horas para preparar los tamales que vende desde temprano en la carretera federal de San Agustín Metzquititlán.
“Gracias a Dios, aquí nos hemos mantenido estos 30 años. La verdad, a mí sí me gusta, porque pues de nuestro mismo negocio, de ahí se mantiene uno para todo, pues de otra manera no”, describió.
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Juana Badillo es el sustento económico de su familia, ya que su esposo sufrió una embolia y no puede trabajar, mientras que su hijo estudia el nivel superior en materia de recursos naturales y fauna.
“Ya mero está por terminar, como año y medio para terminar. Pero gracias a Dios ahí va estudiando y lleva buena calificación”, aseguró.
Tras casi 30 años de dedicarse a las ventas, mencionó cómo cambió el costo de la bolsita de tres tamales de 10 a 40 pesos, que es el precio actual en Metzquititlán.
Aunque enero “está tranquilo” por el término del periodo vacacional, espera que con el próximo Día de la Candelaria las ventas incrementen, por lo menos para “alivianarse” en lo que llegan las fiestas tradicionales de Metzquititlán.

Sin embargo, las mejores fechas para su negocio son Semana Santa y diciembre, cuando hay más vacacionistas en Metzquititlán, ya que en las fiestas como la del Señor de la Salud los visitantes prefieren comer dentro del municipio y dejan de lado la compra de tamales.
Juana afirmó que en algunas fiestas prefiere colocar su puesto de comida en el centro de Metzquititlán porque las ventas de tamales son bajas, conforme le contaron sus compañeras.
Una de las celebraciones más llamativas en estos días en San Agustín Metzquititlán es la llamada Parada de Bandera, que representa el preámbulo de la temporada de carnavales (del 28 de febrero al 4 de marzo) que se dan antes de la Cuaresma.
Este ritual es colocar un símbolo para que todos sepan que los carnavales están por comenzar, por lo que en uno de los puntos más altos de las comunidades es que se coloca una bandera, en el caso de este municipio, lleva los colores azul, amarillo y rojo que se pone en el zapote amarillo para que toda la gente lo vea.
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Comunidades como Milpillas, El Terrero y El Durazno, hacen esta misma práctica de manera conjunta.
En algunos lugares se coloca en un asta, arriba de la iglesia o en algún salón de actos, según los lugares representativos de cada comunidad.
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