Cuando la ausencia cambia la forma del 10 de mayo, estas flores amarillas también cuentan una historia

Las flores amarillas y la memoria se convierten en parte de una celebración distinta para miles de familias

Imagen: Luis Godínez
 
Hace (1) meses
 · 
Imagen: Cuando la ausencia cambia la forma del 10 de mayo, estas flores amarillas también cuentan una historia

El 10 de mayo también se vive desde la ausencia

Compartir:

En un 10 de mayo distinto, el personaje de esta historia decidió contarla para Criterio Hidalgo, aunque bien podría ser también la historia de miles de personas que en esta fecha recuerdan a su madre desde la ausencia.

Prefirió no decir de inmediato su nombre, tampoco hacer de la pena el único centro del relato, eligió, más bien, empezar por una escena sencilla: detenerse frente a un puesto de flores, mirar con calma los ramos acomodados y pensar, casi por costumbre, cuáles habría elegido ella.

Hay fechas que cambian de forma cuando una madre ya no está, lo que antes cabía en una llamada, una comida familiar o unas flores entregadas en las manos se convierte en una visita distinta y en una conversación que ocurre en silencio.

El camino hacia el panteón tiene algo particular en el Día de las Madres, no se parece del todo a la tristeza, pero tampoco a la serenidad, se parece más a una ruta que acompañan los recuerdos.

La tierra removida, la gran cantidad de gente, los nombres grabados en piedra y el murmullo lejano que incluye música y jolgorio construyen un ambiente en el que la vida y el recuerdo parecen caminar juntos. Al final de cuentas, uno sabe que va a ver solamente la esencia de alguien que sigue ocupando un lugar entero en la memoria.

Lo que para muchos es una celebración con desayuno familiar, sobremesa y fotografías, para otros se convierte en memoria, en el intento de acudir unos minutos a un sitio para hablar con una persona que ya no existe de la misma forma.

Las flores tampoco significan lo mismo, antes se pensaban para ver una sonrisa, para esperar un abrazo o para escuchar ese comentario que hacía más ligera la mañana, ahora pesan distinto. Mientras la mirada recorre los colores, aparece una frase inevitable, íntima, casi como si todavía pudiera decirse en voz alta: te compro las amarillas, tu color favorito.

La madre de esta historia, Guadalupe, pasó más de 50 años en la docencia y administración, era de trato amable, cercana en la conversación y generosa en los gestos cotidianos, aunque también sabía ser estricta cuando hacía falta, relató el entrevistado.

Flores amarillas y memoria: cuando el 10 de mayo cambia de forma

Durante décadas hizo de la enseñanza una forma de acompañar a otros, de escuchar, de orientar y de dejar huella en distintas generaciones.

Fuera de la docencia también estaba hecha de costumbres sencillas, le gustaba mucho la música, en especial el rock and roll, cocinar, mirar películas del cine de oro mexicano y tomar café de olla bien caliente.

A veces la ausencia no se presenta en los momentos grandes porque aparece en los detalles pequeños, en la forma de reírse de algo, en una ocurrencia inesperada, en la costumbre de escuchar con atención o en la necesidad de contar historias.

Quien hoy relata esta historia aprendió que hay fechas que vuelven más visible lo que falta, por lo que el 10 de mayo es una de ellas, no porque el dolor aparezca de golpe, sino porque vuelve la memoria de aquello que antes parecía sencillo: la llamada para felicitar, el desayuno improvisado, la sobremesa, alguna anécdota repetida muchas veces y que, aun así, siempre encontraba la manera de hacer reír.

El lunes 1 de febrero de 2021 marcó un antes y un después, desde entonces, los Días de las Madres ya no se viven igual en esta historia.

La ausencia es y seguirá siendo grande, hay días en que se acomoda con discreción en la rutina y otros, como este, en que se vuelve más nítida, ir al panteón no cambia eso, tampoco lo vuelve más fácil, pero permite entender que el recuerdo encuentra formas silenciosas de seguir presente.

Hasta aquí, el reportero había contado la historia de alguien más, pero en algún punto de la redacción, entre las flores amarillas y la memoria, la nota terminó pareciéndose demasiado a quien la escribía.

Mi madre, Guadalupe Godínez Vega, murió el 1 de febrero de 2021, me dejó su sentido del humor, su alegría, su gusto por escuchar y contar historias como esta, también, tal vez sin saberlo, me dejó este impulso de escribir cuando las palabras hacen falta.

Hoy te llevé flores amarillas, tus favoritas, y también esta historia, porque en este 10 de mayo diferente escribirla fue otra manera de nombrarte.

En este 10 de mayo diferente, la visita al panteón, las flores amarillas y los recuerdos vuelven a recordar a miles de personas que hay fechas que cambian de forma, pero no de significado.

¡Recibe las noticias al momento en tu Whatsapp! Únete a nuestro Canal: https://bit.ly/3S0OztH

Compartir:
Etiquetas:
Se dice
/seDiceGift.png
Especiales Criterio
/transformacion.jpeg
Suscribete
/suscribete.jpg
Más popular
Hidalgo abre más de 170 vacantes: consulta puestos y requisitos
Por Redacción Criterio . 16 de junio de 2026
Por Redacción Criterio . 13 de junio de 2026
Por Redacción Criterio . 15 de junio de 2026
Por Redacción Criterio . 13 de junio de 2026

© Copyright 2026, Derechos reservados | Grupo Criterio | Política de privacidad

logo
HOLA Y BIENVENIDO
Suscríbete y así estarás apoyando a crear contenido de calidad
SUSCRÍBETE
Cerrar sesión