Ante posibles bajas en ataque, los Tuzos vuelven a confiar en sus fuerzas básicas para reforzar el plantel de Benjamín Mora
Los movimientos que ha realizado Pachuca rumbo al torneo Apertura 2026 apuntan a una tendencia que se ha repetido en los últimos años: antes que abrir la cartera en busca de incorporaciones de alto costo, la directiva volvería a mirar hacia las fuerzas básicas para fortalecer la plantilla que ahora estará bajo el mando de Benjamín Mora.
La fórmula no es nueva en la Bella Airosa, pues la cantera hidalguense se ha consolidado como una de las más productivas del futbol mexicano, convirtiéndose en una fuente constante de talento para el primer equipo y para distintas selecciones nacionales.
Te puede interesar: Recuerdan japoneses paso de Honda en Pachuca
A lo largo de las últimas dos décadas, los Tuzos han exportado mediocampistas de calidad como Jaime Correa, Luis Montes, Carlos Peña, Héctor Herrera, Erick Gutiérrez, Erick Sánchez y, más recientemente, Elías Montiel, una posición en la que históricamente la institución ha encontrado una de sus mayores fortalezas.
Bajo ese contexto, uno de los nombres que más argumentos presenta es Juan Gámez, quien se consolidó como una pieza indispensable en el conjunto Sub 21 durante el último semestre. Su regularidad y crecimiento futbolístico lo colocan entre los candidatos naturales para recibir una oportunidad y convencer al estratega malayo.

Sin embargo, la necesidad más urgente de Pachuca parece encontrarse en la ofensiva. La posible salida de Enner Valencia, de Salomón Rondón o incluso de ambos dejaría un hueco importante en el ataque albiazul. Además de la experiencia que representan, se trata de futbolistas que atraviesan la etapa final de sus carreras, situación que obliga a pensar en un relevo generacional.
Ahí aparecen dos juveniles que han levantado la mano con números que respaldan sus aspiraciones.
Te puede interesar: Se acabó la era Andrea Pereira en Pachuca
Ian Zavala fue uno de los referentes del equipo Sub 19 durante el Clausura 2026. El atacante cerró la fase regular con 10 anotaciones, convirtiéndose en una de las principales cartas ofensivas de la categoría y en un prospecto que podría dar el salto al primer equipo.
En la misma línea figura Santiago Pérez, hijo del histórico Óscar Conejo Pérez. A diferencia de su padre, su talento está en el área rival. Con apenas 17 años, ya presume varios torneos con registros goleadores importantes, rendimiento que comienza a acercarlo a la órbita del primer equipo.
También hay casos de futbolistas que ya conocieron la primera división y que podrían recibir una nueva oportunidad para consolidarse.

Cristóbal Hernández, primer debutante durante la gestión de Esteban Solari, regresó a la Sub 21 para recuperar protagonismo y respondió con buenas actuaciones.
Asimismo, Ari Contreras también podría beneficiarse de una eventual salida de Brian García, mientras que Gael Álvarez, considerado desde hace tiempo una de las joyas de la institución, vuelve a aparecer como una alternativa real.
La confianza en su potencial quedó demostrada hace apenas unos meses, cuando la directiva aseguró su permanencia con una renovación contractual hasta 2029. Con refuerzos escasos y varios espacios por cubrir, la cantera vuelve a tocar la puerta del primer equipo.
Suscríbete a Criterio Hidalgo y conoce nuestros contenidos exclusivos https://suscripciones.criteriohidalgo.com/planes