Los dirigidos por Mauricio Pochettino se han adaptado a las bajas de sus principales figuras, mientras que el Tri busca darle una alegría a sus connacionales ante la tensión racial

México y Estados Unidos se enfrentarán una vez más en una final de la Copa Oro, previo al Mundial 2026 | Fotos: AFP
México y Estados Unidos chocan este domingo en la final de la Copa Oro de la Concacaf, necesitados de reactivar la ilusión antes del Mundial que hospedarán en 2026.
Vecinos y rivales históricos, el Tri y el Team USA se enfrentarán por octava ocasión por este trofeo en el estadio NRG de Houston (Texas) desde las 18:00 locales.
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Para México, defensor del título, era una obligación alcanzar como mínimo la final, pero Estados Unidos, que compite sin sus figuras, no estaba menos presionado.
Su seleccionador, Mauricio Pochettino, no ha conseguido reducir la preocupación en el país por las perspectivas del equipo de cara al Mundial del año próximo, que organizarán junto a México y Canadá.
El entrenador argentino fue llamado de urgencia tras el fracaso en la Copa América del año pasado y en su primer torneo oficial, la Liga de Naciones de la Concacaf en marzo, concluyó en el cuarto lugar.

En la Copa Oro, su última competencia antes del Mundial, Pochettino no ha podido trabajar con la mayoría de su formación habitual. Christian Pulisic, líder del equipo, demandó un periodo de descanso y otros titulares como Weston McKennie y Tim Weah disputaron el Mundial de Clubes con la Juventus de Turín.
Con su plantel alternativo, Pochettino ya ha mejorado la actuación de Estados Unidos en la pasada Copa Oro, en 2023, en la que cayó en semifinales ante Panamá, después de estar en varias ocasiones en el alambre.
El arquero Matt Freese, uno de los jugadores que han alzado la mano, como los puntas Malik Tillman y Diego Luna, salvó al Team USA atajando tres penas máximas a Costa Rica en la tanda de penales de los cuartos de final.

Del lado de México, Javier Aguirre también aprovechó el torneo para dar rodaje a nuevas promesas, como Julián Araujo y Gilberto Mora, de sólo 16 años.
Dejando destellos de un gran talento, Mora, mediocampista del Tijuana, se ha ganado un puesto con actuaciones destacadas como en las semifinales ante Honduras, donde desatascó el partido con la asistencia del único gol de Raúl Jiménez.
“No me fijo en las edades, sino en el rendimiento, en las actitudes, en el funcionamiento colectivo e individual. La alineación se va poniendo sola”, apuntó el timonel de México, que tiene como asistente de lujo a Rafael Márquez.
A diferencia de Pochettino, Aguirre ya le entregó un trofeo a México, la Liga de Naciones, desde que el año pasado regresó para apagar el fuego de la preocupante Copa América.
El Tri, en cualquier caso, está hambriento de alzar su décimo título de Copa Oro y celebrarlo con sus aficionados en territorio estadounidense, donde una parte de la comunidad mexicana convive con temor a la campaña masiva de redadas ordenada por el presidente Donald Trump.
“Los torneos eran importantes para medirnos porque no íbamos a tener el parámetro en la eliminatoria”, dijo el Vasco este sábado en rueda de prensa. “Me ha gustado la conducta dentro y fuera del terreno de juego”, señaló. “Nos ha faltado quizás el aspecto de definición”.
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