El diestro enfrenta un cartel exigente que pondrá a prueba su capacidad de adaptación
Este sábado, Antonio Romero vivirá una presentación bisagra en su trayectoria, al pisar por primera vez el ruedo de la plaza Vicente Segura, en una corrida de toros con ingredientes que exigen oficio y claridad.
En entrevista con Criterio, el diestro zacatecano consideró que el evento taurino, correspondiente a la Expo Feria Ganadera Hidalgo 2026, representa una competencia directa y un entorno que puede marcar su ruta, ya que se presentará en un escenario que —dijo— no admite titubeos. El momento, además, llega en una etapa de madurez que el propio torero asume con responsabilidad, consciente de lo que está en juego.
Te puede interesar: Cristina Servín lidera a Mineras Ceumh rumbo a la liguilla de la Liga TDP Femenil
“Muy contento, muy ilusionado. Pachuca es una plaza de primera; un triunfo aquí puede abrir puertas en mi carrera”, señaló. Asimismo, compartió que una buena actuación en esta tarde podría abrirle la oportunidad de estar presente en la temporada de feria 2026.
Antonio Romero llega a esta corrida con actividad medida, pero constante, con tres festejos en el sureste que le han permitido mantenerse vigente, sumar tentaderos y fortalecer sensaciones. Este ritmo, lejos de frenarlo, lo ha llevado a una lectura más fina de su tauromaquia, con 15 años de alternativa y la idea clara de que aún hay margen para crecer en plazas de mayor exigencia.
En ese proceso, ha encontrado equilibrio, sin sentirse un torero desgastado; al contrario, sostiene que en escenarios como Aguascalientes o Monterrey ha respondido, aunque los resultados no siempre hayan tenido eco. Por ello, la corrida en la plaza Vicente Segura aparece como una oportunidad concreta de reposicionarse.
“Me encuentro en un momento de mucha madurez, asimilando todo el proceso de mi carrera; sigo preparándome como si fuera la primera vez”, afirmó.

El hecho de presentarse por primera vez en la plaza Vicente Segura añade un componente especial, ya que no es un coso cualquiera, sino un ruedo con historia y presión: un sitio donde la exigencia del público hidalguense pesa y cada actuación se mide con lupa. En ese sentido, Antonio Romero entiende que esta corrida puede marcar un antes y un después.
“Es una ilusión doble; nunca he pisado la Vicente Segura, solo he estado como aficionado”, comentó.
El cartel, impulsado por Feria Toro, suma atractivo con el concurso de ganaderías, lo que eleva la incertidumbre y obliga a los toreros a adaptarse: cinco matadores y un rejoneador con el mismo objetivo, abrirse camino, destacar e imponerse en una corrida que no permite margen para especular.
Antonio Romero asume ese contexto sin distracciones, enfocado en su actuación dentro de la plaza Vicente Segura, sabiendo que el resultado puede tener repercusiones inmediatas en su calendario, en un año en el que busca consolidar su presencia.
“Todos vamos con la misma ilusión, con el objetivo de triunfar; es una corrida muy interesante”, explicó.
Más allá del ruedo, el entorno social también aparece, con críticas y presiones hacia la tauromaquia, tema que Antonio Romero no evade. Lo encara con una postura directa, defendiendo el derecho al ejercicio de la profesión y el respeto a la diversidad de posturas.
“El mejor mensaje es asistir a las corridas de toros, apoyar la fiesta y defender lo que nos gusta”, expresó.
Así, en la plaza Vicente Segura, bajo el sello de Feria Toro, Antonio Romero se juega más que una tarde: se juega la continuidad, el sitio y la posibilidad de que esta corrida sea el impulso que su carrera necesita.
¡Recibe las noticias al momento en tu WhatsApp! Únete a nuestro Canal: https://bit.ly/3S0OztH