Desde el calentamiento, Antuna fue recibido con abucheos por parte de la afición rojiblanca, que no olvida su paso por el club
Uriel Antuna vivió una noche de contrastes en el Estadio Akron, donde pasó de ser abucheado a protagonista, en un partido marcado por su pasado con Guadalajara y un gesto que buscó cerrar viejas heridas.
El atacante de Pumas UNAM abrió el marcador al minuto 21 con un derechazo cruzado, culminando una gran jugada colectiva y aplicando la “ley del ex”. El tanto no solo significó ventaja momentánea para los universitarios, sino que también rompió una sequía larga sin anotar en Liga MX, la cual se remontaba a agosto2024, en un duelo entre Mazatlán y Tigres
Recibido con abucheos
Previo al gol, el ambiente ya era tenso. Desde el calentamiento, Antuna fue recibido con abucheos por parte de la afición rojiblanca, que no olvida su paso por el club ni episodios polémicos tras su salida.

Sin embargo, tras marcar, el “Brujo” optó por una reacción distinta: evitó festejar, levantó las manos y se acercó a las gradas para pedir perdón a la afición de Chivas, en un gesto que contrastó con celebraciones anteriores que generaron polémica.
Una institución que “merece respeto”
El propio futbolista ya había reconocido públicamente que se equivocó en el pasado al festejar de manera provocadora ante su exequipo, señalando que una institución como Guadalajara “merece respeto”, postura que reafirmó con su actitud en este encuentro.
Además del componente emocional, el gol tuvo un peso especial en lo deportivo: fue el primero de Antuna con Pumas y significó reencontrarse con el gol en fase regular tras un largo periodo sin marcar, lo que refuerza su intento por recuperar protagonismo en el futbol mexicano.Te puede interesar: ¡Otra vez en la Liga TDP! Directivo de Lonsdaleíta protagoniza agresión en gradas
Así, entre silbidos, gol y disculpa, Antuna firmó una noche que resume su relación con Chivas: polémica, intensidad y, ahora, un intento claro de reconciliación con una afición que aún no olvida.