Pumas intentará romper con esa narrativa que parece perseguir a los cuatro grandes y buscará demostrar que la historia puede ser diferente
El futbol mexicano vive de historias, rivalidades y grandeza. Dentro de la Liga MX existen cuatro instituciones consideradas las más grandes y populares del país: Club América, Club Deportivo Guadalajara, Cruz Azul y Pumas UNAM. Equipos que han marcado generaciones, llenado estadios y construido algunas de las páginas más importantes del balompié nacional.
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Sin embargo, en los últimos años, una curiosa tendencia ha comenzado a tomar fuerza entre la afición: una especie de “maldición” que parece perseguir a los llamados cuatro grandes cada vez que alcanzan la gloria o están cerca de hacerlo.
Este jueves arrancará la final del Clausura 2026, cuando Cruz Azul reciba a Pumas UNAM en el Estadio Ciudad de los Deportes, en una serie donde los universitarios buscarán terminar con una sequía de 15 años sin conquistar el campeonato mexicano.
Pero más allá del presente futbolístico, la historia reciente parece poner presión sobre los auriazules.
Todo comenzó en el Clausura 2023. Chivas de Guadalajara vivía uno de sus mejores momentos bajo el mando de Veljko Paunović. El conjunto rojiblanco ilusionó a toda su afición tras eliminar al Atlas y, posteriormente, al América en semifinales.
La final los enfrentó a Tigres UANL, un rival que ya les había arrebatado un título años atrás. En la vuelta, disputada en el Estadio Akron, Guadalajara tomó ventaja de 2-0 con goles de Víctor Guzmán y Roberto Alvarado, haciendo pensar que la tan ansiada estrella 13 estaba cerca.

Sin embargo, el panorama cambió en la segunda mitad. Sebastián Córdova acercó a Tigres y, posteriormente, Guido Pizarro marcó el gol definitivo en tiempos extra para sellar la remontada felina y dejar a Chivas nuevamente a las puertas del campeonato.
Aquella derrota significó un duro golpe para el conjunto tapatío, mientras América comenzaba a despegar en la carrera por convertirse en el club más ganador del país.
La historia se repitió en el Clausura 2024. Cruz Azul llegó a la final con un equipo sólido y una conexión especial con su afición bajo el mando del argentino Martín Anselmi.
La Máquina volvió a jugar como local en el Estadio Ciudad de los Deportes y convirtió el inmueble en una auténtica fortaleza. Sin embargo, enfrente estaba el América de André Jardine, un equipo que buscaba el bicampeonato tras conquistar el Apertura 2023.

La final terminó marcada por la polémica. Un penal señalado en favor del América terminó definiendo el campeonato, permitiendo que las Águilas conquistaran otro título y consolidaran el inicio de una época dorada.
Mientras el América celebraba, Cruz Azul volvió a quedarse cerca de la gloria, alimentando aún más la narrativa de frustración entre sus aficionados.
Para 2025, el protagonista era el propio Club América. El conjunto azulcrema llegaba como tricampeón del fútbol mexicano y con la posibilidad histórica de conquistar un tetracampeonato.
Con figuras como Luis Ángel Malagón, Álvaro Fidalgo y Henry Martín, además del liderazgo de André Jardine, América parecía un equipo imparable.

Sin embargo, en la final apareció Toluca. El conjunto escarlata, dirigido por Antonio Mohamed y comandado por Alexis Vega, terminó frenando el sueño americanista.
Toluca aprovechó sus oportunidades y terminó arrebatándole el título al América, cerrando así una de las etapas más dominantes que ha tenido un club mexicano en torneos cortos.
Ahora todas las miradas apuntan hacia Pumas UNAM.
El conjunto universitario ha vivido años complicados, siendo constantemente cuestionado por sus resultados y señalado por una larga sequía de títulos. Sin embargo, la llegada de Efraín Juárez al banquillo cambió el panorama.
El técnico mexicano logró devolverle identidad y competitividad al equipo, llevando a Pumas nuevamente a una final después de varias temporadas alejados del protagonismo.
Los universitarios llegan motivados, aunque también cargando presión. Durante la liguilla estuvieron cerca de quedar eliminados en distintas fases, incluyendo una complicada serie ante el América.
Ahora, Pumas intentará romper con esa narrativa que parece perseguir a los cuatro grandes y buscará demostrar que la historia todavía puede escribirse de manera diferente.
Después de 15 años sin levantar un campeonato, los auriazules están ante la oportunidad de reivindicarse y recordarle al fútbol mexicano que la grandeza, aunque a veces se apague, nunca desaparece por completo.
Eduardo Zárate