Este fin de semana se llevó a cabo el Consejo Nacional de Morena y, como era de esperarse, no pasó desapercibido. El partido ahora nos sorprende con nuevas normas internas que, en teoría, buscan rescatar la austeridad perdida…

Este fin de semana se llevó a cabo el Consejo Nacional de Morena y, como era de esperarse, no pasó desapercibido. El partido ahora nos sorprende con nuevas normas internas que, en teoría, buscan rescatar la austeridad perdida: adiós a las joyas, a los viajes de lujo y a todo lo que huela a ostentación entre sus militantes. Parece que, de repente, ser modesto volvió a estar de moda.
Según el acuerdo, queda prohibido el uso de aviones privados, camionetas de lujo, anillos escandalosos y cualquier lujo. También se adelantaron a la reforma constitucional de 2030 y decidieron vetar el famoso “dedazo” para heredar cargos públicos. Suena bien… en el papel.
Pero ¿y esto cómo va a pegar en Hidalgo? Aquí, donde tenemos políticos que organizan fiestas con artistas internacionales, espectáculos de luces, viajes al extranjero que parecen vacaciones patrocinadas por el pueblo. Todo eso mientras van escoltados en camionetas blindadas último modelo.
¿Y qué decir del nepotismo? Aquí no se necesita heredar cargos oficialmente; basta con tener el apellido correcto. Las alcaldías se reparten como si fueran herencias familiares. Si no me cree, pregúntele a la hermana del secretario de Gobierno, que también anda en el reparto.
Y luego están los nuevos morenistas, esos que hace unos años defendían otros colores, pero que hoy ya se pusieron la camiseta guinda… claro, la camiseta viene con cargo y presupuesto. ¿De verdad ellos están listos para renunciar a los lujos? ¿O nomás se van a poner relojes discretos y esconder las cadenas bajo la camisa?
Ojalá y esta nueva moralidad haga eco en la base morenista, esa que realmente cree en el proyecto. Porque, hoy más que nunca, se nota una distancia enorme entre quienes caminan y quienes gobiernan. Y esa brecha, por más discursos que se den, no se cierra con comunicados… ni con prohibiciones que nadie va a cumplir.
Mi querida amiga Vannia Castillo lo hizo una vez más: logró la meta del Croquetón 2025, con más de 11 toneladas de alimento para animales. Recaudó esta impresionante cantidad durante un evento que beneficiará a perritos sin hogar. Siempre mi reconocimiento para tu trabajo, que es una muestra clara de cómo la sociedad civil da la cara y realiza el esfuerzo que muchas veces los gobiernos no hacen.