Así las cosas. El decomiso que realizó la Profepa, en coordinación con la procuraduría del estado, ha desatado una serie de cometarios a favor y en contra del aseguramiento de estos cuatro felinos…

Leones, tigres, osos y más osos. Neta que estamos rodeados de animales, sin alusiones personales, y tal parece que a algunos de estos ejemplares no se sabe con certeza qué tipo de razas son más privilegiadas, pero lo cierto es que en esta semana son tema de conversación y la sensación mediática.
Hágame usted el rechingado favor, ahora resulta que los leones y tigres son motivo de una discusión en el plano legislativo y todo porque a la autoridad se le ocurrió retirarle la patria potestad a una familia y quitarle la custodia de sus mininos para llevarlos a un refugio “seguro”.
Y todo porque ya ve usted que no faltan las personas chismosas y envidiosas que nada más andan viendo qué está mal para de inmediato llamar de manera anónima a la Policía y denunciar que esos lindos gatitos estaban maltratados y sus dueños les daban de comer perros callejeros.
Es claro que quienes mantenían a estas criaturitas sintientes son tan generosos y amantes de los animales que no podían permitir que se haya cometido ese atropello de quitarles a sus michis e hicieron de este tema de seguridad un asunto mediático, incluso mostraron videos del día a día con sus michis y la convivencia de menores con animales de vida salvaje, a lo que aseguraron tener la documentación en regla de sus mascotitas, argumentando que ya hasta hay un registro de animales de compañía en el estado.
Seguramente esta familia, al estilo Dora la Exploradora, estaban convencidos que leones y tigres pueden convivir con personas en el mismo espacio, sin que ello represente un riesgo, tanto para ellos, como para las personas que los rodean, así que, desafiando las reglas ya establecidas, decidieron tener su zoológico personal en casa, con lo que ello representa. Porque imagínense ustedes tener de vecino a un tigre o un león y que a los “angelitos” se les ocurra echarse un rugido a media noche, el susto que les iban a sacar y hasta diabetes les puede dar.
Resulta que esta singular familia, después de que se llevaron a sus “gatitos”, comenzó a quejarse en redes sociales argumentando que la tenencia de las especies de fauna silvestre, o sea sus mininos, no es ilegal; que no están maltratados y que su tenencia es legítima. Sin embargo, al parecer estas personas no conocen la Ley de Fauna Silvestre, que dice:
“La Ley General de Vida Silvestre en México establece que se prohíbe poseer como mascota o animales de compañía ejemplares de cualquier especie de fauna silvestre, incluidos los felinos silvestres, que no pueden convivir con los seres humanos en un ambiente doméstico bajo manejo y sin riesgos físicos, sanitarios o de seguridad para sus propietarios, poseedores o cualquier persona u otros animales”.
Así las cosas. El decomiso que realizó la Profepa, en coordinación con la procuraduría del estado, ha desatado una serie de cometarios a favor y en contra del aseguramiento de estos cuatro felinos: una pareja de leones y otra de tigres de bengala, mascotas de una familia pudiente que asegura que sus michis son lindos gatitos, inofensivos y que estaban bien alimentados, lo cual también se ha puesto en duda, pero más allá de los argumentos, está muy cabrón que esos animales estén en un ambiente “familiar”, pues no son gatos de angora.
Mientras son peras o son manzanas, los felinos ya están en resguardo y a la espera de los dictámenes de su legal procedencia.
Esperemos que a la autoridad no le tiemblen… las manos y apliquen la ley, por el bien de todos.
Espero sus comentarios.
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