Pasó la Semana Mayor y, desde la espiritualidad, se exhortó a la reflexión, al perdón, a la abstinencia y a otros actos de fe propios de estas fechas.

Pasó la Semana Mayor y, desde la espiritualidad, se exhortó a la reflexión, al perdón, a la abstinencia y a otros actos de fe propios de estas fechas.
Aprovecho este espacio para ofrecer una disculpa pública si en algún artículo anterior —especialmente el más reciente— fue percibido como ofensivo. Mi intención, al tratar un tema tan controvertido, fue dar voz a quienes generalmente no la tienen. Esa, entre otras, es una de las funciones esenciales del periodismo. Así mismo ofrezco anticipadamente otra disculpa, por si vuelven a sentirse agraviados con lo que hoy expongo.
Escribir —los lunes— temas sindicales para un diario digital, —los jueves— temas de humor para un medio alternativo y de política —el día de hoy— para este medio, me obliga a documentarme constantemente sobre los diversos temas que suceden.
Curiosamente para abordar la problemática de quienes se les hace fácil adueñarse de una casa ajena, en Así es la vida rememoré las casas de cartón del tema musical de Los Bukis; sin embargo, para la columna Osteoporosis, al abordarlo, narré que el tordo es una ave parásita, porque busca un nido, y por supuesto no tendría nada de malo si reutilizara algún nido vacío, sino que busca un nido ajeno, de otra ave que esté procreando, tira al vacío los huevos que hay en ese nido y deja los suyos para que la otra ave al llegar los empolle y además los críe.
Explicaré entonces el fenómeno donde expriistas se despojaron de su camiseta tricolor para encontrar espacios privilegiados en Morena.
Y solo hay dos posibilidades, me permitiré darme a entender con palitos y manzanas, no para los neófitos de la política, sino para tener la certeza que hice todo lo que está a mi alcance para darme a entender.
La primera posibilidad es exactamente igual con lo que hacen los tordos.
Digamos que en este caso:
A Omar Fallad le correspondería ser el ave parásito llamado tordo.
Los expriistas vinculados a Fallad son los huevecillos.
El partido de Morena es el nido.
Tal vez suene inverosímil, pero Fallad vio el nido de Morena, tiró los huevos que ya estaban por nacer y dejó (a) los suyos y así nacieron unos torditos; la pajarita que los empolló es el gobierno creyendo que son hijos suyos y por eso los alimenta como debe ser.
Por favor, esta posibilidad solo representa el 50 por ciento y no debe tomarse con certeza absoluta.
Y para escépticos a esa eventualidad, queda entonces la otra posibilidad, basada en el Evangelio de San Lucas (15:11 al 32)
Según el Evangelio de San Lucas, un hijo menor malgasta su herencia en una tierra lejana. Cuando regresa arrepentido, su padre no solo lo perdona, sino que le organiza un banquete sacrificando al becerro más gordo. Esto, naturalmente, molesta al hijo mayor que siempre fue leal. El padre le responde: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo. Pero era justo hacer fiesta, porque tu hermano estaba perdido y ha sido hallado”.
Desglosaré minuciosamente.
El padre que da la bienvenida y ordena sacrificar al becerro gordo representa al gobierno, el hijo mayor enojado son los militantes de Morena, el hijo menor ¡arrepentido!, ¡sí!… (pero de vivir fuera del presupuesto) son los expriistas… y el cargo que actualmente ostentan es el becerro gordo del banquete.
¿Cuál de las dos posibilidades crees que se asemeje más a la realidad?
DICE RACHY: Atenta aclaración: los nombres, sucesos y demás elementos que aparecen aquí son totalmente ficticios, cualquier parecido con la realidad es lamentable y mera coincidencia.